080: Barcelona, cuna de la moda catalana
La conexión entre Barcelona y la industria de la moda tiene décadas de historia, pero culminan en la 080 Barcelona Fashion. Desde que en 2007, se popularizó esta nueva pasarela, llamada con el prefijo barcelonés del código postal, 080, la capital catalana no ha dejado de acoger artistas, talento y diseñadores capaces de convertir en arte lo que para algunos podría solo ser una pieza de ropa. Con los años, sin embargo, el evento se ha modernizado, ha crecido y se ha vuelto mucho más exclusivo: con diseñadores de renombre presentando candidatura para desfilar en Barcelona. La 080 se ha convertido en un polo de tracción, en una puerta abierta a la mirada catalana sobre el mundo y en un espacio que puede cambiar la vida a los diseñadores emergentes. La 38ª edición comienza este martes, con nombres ya conocidos como Dominico o Custo, pero también con incorporaciones nunca vistas, como Surkana. Un batiburrillo de prendas, accesorios y lujo despreocupado que llenarán el Port Vell los próximos días. “Un espacio muy Barcelona”, según subrayaba en la presentación del desfile Marta Coca, project manager de la 080, por su carácter brutalista e industrial. Una cita, pues, ineludible para la alta costura y, sin duda, una oportunidad de crecimiento económico y proyección internacional para la ciudad.
"Barcelona es el escenario de la moda", explica a The New Barcelona Post, Nàdia Quevedo, comisionada de Promoción Económica, Comercio, Restauración y Plan de Moda del Ayuntamiento de Barcelona. La representante institucional reconoce el valor de este desfile y el retorno que tiene para la ciudad, pero reivindica que la capital catalana ya era la cuna de grandes diseñadores y empresa textil antes de la pasarela. Esta edición, el desfile es más abierto que nunca y a pesar de que todavía solo se puede acceder con invitación de algún diseñador, la voluntad de Quevedo es "hacer que la moda llegue a la gente", con actividades a lo largo de la semana por la ciudad e incluso unas pantallas grandes móviles en cuatro puntos de la ciudad: Can Fabra, las Glòries, la plaça del Mar y el Born, "para ver el desfile desde otros puntos de Barcelona", añade la comisionada. La más importante será PLEC. Barcelona Cultura de la Moda, una nueva plataforma que quiere abrir la moda a otros lenguajes y convertirla en un punto de encuentro con la cultura barcelonesa, con fotografía, cultura editorial, música, conversaciones y performance. Participarán nombres como Yolanda Muelas, Edu García Llamas, Luis Venegas y Daniel Riera.
Este afán del retorno social de la 080 no es extraño, ya que Barcelona siempre ha sido una ciudad vinculada al sector textil. En la segunda mitad del siglo XIX y coincidiendo con la revolución industrial en Catalunya, las empresas textiles empezaron a crecer. Barcelona se convirtió en un polo importante desde donde se confeccionaba buena parte de la ropa del estado español. Pero a principios del XX esto no era suficiente. Con un músculo industrial fuerte y consolidado, las casas de diseño catalanas, pero también extranjeras, vieron en Barcelona la oportunidad de ampliar su negocio. Grandes nombres como Pedro Rodríguez o Balenciaga llegaron a la capital de Catalunya con la esperanza de seguir ampliando su larga lista de clientes exclusivos. Allí se plantó la primera semilla que germinaría en los 2000 con la puesta en marcha de un desfile moderno que diera la atención internacional que Barcelona, y también Catalunya se merecían en términos de moda: la 080 Barcelona Fashion.
Desde aquella primera pasarela en 2007, en la que un jurado internacional escogió 12 diseñadores independientes, han pasado casi dos décadas, pero la moda y creatividad catalana continúan en el centro de la cuestión. Moisés Rodríguez, director del Consorcio de Comercio, Artesanía y Moda de Catalunya, asegura en este diario que "la moda catalana vive un buen momento". La realidad es que cada vez más talleres y diseñadores empiezan su aventura desde Catalunya y, en muchos casos, visten a artistas internacionales. La moda catalana ya no solo se ve por las calles de Barcelona, sino que sube a escenarios internacionales a cantar canciones, tocar instrumentos o presentar películas. La 080 ha sido la plataforma para estos artistas y el retorno llega a la ciudad. Ahora bien, Rodríguez confirma que también hay una traducción en ventas importante, que demuestra que es más que un sector con proyección, detrás hay una estructura empresarial sólida: "Catalunya cuenta con un sector de la moda que factura más de 17.500 millones de euros y ocupa a más de 73.000 personas", dice.
Un espacio para talento emergente
Si una cosa conecta la 080 con la ciudad de Barcelona, más allá de sus ganas de colaborar, es la admiración que procesan por los emprendedores; personas dispuestas a dejarlo todo para ver un sueño hacerse realidad. Barcelona es capital de start-ups, título que la ha convertido en el hub tecnológico del sur de Europa. La 080 es conocida por dar espacio a los artistas emergentes, personas que después de años de duro trabajo pueden ver sus diseños desfilar en una de las grandes semanas de la moda del mundo. Por eso, hay diseñadores que por primera vez pisan esta pasarela con la intención de dar un paso adelante y colocarse en el centro del mundo, desde el Port Vell. Una de estas marcas es Surkana, que nació en Barcelona hace dos décadas y la propuesta con la que se estrenan en esta edición es un diálogo entre pasado y presente, entre México y Barcelona, transformado a través del universo creativo.
"Para nosotros, debutar en la 080 ha sido un paso importante y una ilusión compartida por todo el equipo", expresan desde la marca. Desde 2017, la dirección creativa está liderada por Piedad Lara y por fin, su manera viva y colorida de ver el mundo ha sido captada para desfilar entre los mejores. La alegría es compartida dentro de la marca, pero concretan que hay cierta ilusión especial al hacerlo en Barcelona: "Es nuestra casa, y es parte esencial del ADN de la marca, somos una marca Mediterránea y nos identificamos mucho con el color, la luz y el espíritu de nuestra ciudad", recuerdan. Surkana es el recordatorio de que el regreso a la ciudad es posible en la 080 y que, la exclusividad no debe ir de espaldas a la ciudad: "Queremos que el público y la prensa de aquí nos conozcan más de cerca". Sobre el antes y el después de desfilar en un espacio como la 080, desde Surkana quieren mantener los pies en el suelo: "No creemos que un desfile lo cambie todo de golpe", pero añaden: "Lo importante será lo que construyamos a partir de aquí".
Identidad catalana, en el mundo
La moda catalana es cada vez más conocida en todo el mundo. Hay diseñadores de Barcelona que han confeccionado piezas que se han visto en las alfombras rojas de Estados Unidos o en los festivales de cine europeos. Catalunya irrumpe con fuerza en un sector en el que siempre había sido secundaria. De empresas textiles a grandes diseñadores, el ADN catalán toma fuerzas en la alta costura y lo hace a través de la promoción institucional y administrativa, pero también desde los eventos privados: "La estrategia debe ser impulsar plataformas como la 080 Barcelona Fashion, que contribuyen a posicionar Catalunya como uno de los territorios de referencia en moda, creatividad y diseño", remarca Rodríguez, director del Consorcio de Comercio, Artesanía y Moda de Catalunya. Es evidente, pues, que la voluntad de hacer de Barcelona una ciudad de moda es público-privada, sobre todo por la posibilidad de ver empresas crecer internacionalmente bajo un paraguas catalán. "El desfile pone la ciudad dentro de las propuestas de interés por moda y se puede comprobar un cierto crecimiento de las marcas barcelonesas gracias a la dinamización de esta pasarela", dice Quevedo, comisionada de Promoción Económica, Comercio, Restauración y Plan de Moda del Ayuntamiento de Barcelona.
En definitiva, la 080 se convierte en una pieza clave para el crecimiento económico de Catalunya, y muy especialmente para la ciudad de Barcelona. La capital catalana reúne a grandes artistas, diseñadores venidos de todo el mundo e invitados que disfrutarán del esplendor de las pasarelas. Dentro del evento, la exclusividad situará Barcelona en el centro de todas las miradas y demostrará que los catalanes todavía entienden, y mucho, de alta costura. Fuera de las pasarelas, las propuestas del ayuntamiento acercarán a los vecinos a la cita y los harán partícipes de la construcción de esta marca catalana ligada a la moda. Una unión, pues, que volverá a hacer brillar Barcelona como la ciudad de las oportunidades.