El nombre como política: por qué Trump quiere llamar SI a la IA
"Lo más llamativo es que Trump haya sido políticamente correcto al introducir y respaldar finalmente la denominación superinteligencia en lugar de inteligencia superior"Al igual que con los cambios de denominación del Golfo de México y el Lago Ontario, Donald Trump aspira al reconocimiento global del nuevo término para la IA. Es probable que, al no tratarse de una entidad física como en los dos casos anteriores, el presidente confiara en tener mayor éxito en su objetivo. Pero si con el Golfo logró que Google o Apple adoptaran el nombre dentro de EE. UU., fuera de su esfera de poder, la realidad vuelve a contradecir sus deseos.
"Es probable que, al no tratarse de una entidad física como en los dos casos anteriores, el presidente confiara en tener mayor éxito en su objetivo"Y la propia industria lo había convertido en su gran aspiración comercial: Meta bautizó en 2025 su división como Meta Superintelligence Labs, Ilya Sutskever fundó Safe Superintelligence y Microsoft habla de una "superinteligencia humanista", siempre como un estadio superior a la IA actual. En cambio, la definición legal de IA —contenida en la National Artificial Intelligence Initiative Act de 2020 (15 U.S.C. § 9401(3))—, que la orden ejecutiva asigna tal cual a la SI, abarca sistemas mucho más modestos en capacidades, desde un modelo de frontera hasta un filtro de spam, un sistema de recomendación de una tienda en línea o el algoritmo que fija precios de alquiler.
"Si todo pasa a ser superinteligencia, las iniciativas que pretenden frenar solo a los sistemas más avanzados quedan semánticamente diluidas"Además, desde el mismo día del discurso en la ONU, la Administración Trump ha ordenado a los diplomáticos que utilicen el nuevo término. La delegación estadounidense será así la única que diga SI en foros donde todos los demás dicen IA.
"La propuesta de renombrado coincide con el fragor del debate sobre la regulación de la IA. Cada vez que Trump ha hablado del cambio de nombre, lo ha hecho junto a un hito desregulador"Es conocida la querencia de Trump por impedir cualquier norma que constriña la actividad de los desarrolladores de los modelos de frontera. No obstante, es difícil que el cambio de nombre sitúe a las tecnológicas estadounidenses productoras de modelos de frontera al margen de las normas legales sobre IA existentes —tanto a nivel subnacional en EE. UU. como en otras áreas como la UE—. Pero abre un debate sobre ello.