Daily Times
Thursday, 22 October 2026
Entertainment

Lo nuevo es lo nuevo, nuevo

Antes de leer a Walt Whitman, yo ya sabía que contenía multitudes, aunque no lo decía de manera tan hermosa. Soy esa persona que usa Shalimar, inventado en 1925 y ha pasado el verano usando una exfoliante de rostro de Bella Aurora, marca creada en 1890. También soy esa persona que abre todas las newsletter que llevan en el título la palabra “nuevo” y que lee con fruición sobre las innovaciones en la industria cosmética. Y que las prueba y usa, porque esto es periodismo de trincheras.

Ojalá la cantidad de información que tengo nunca me convierta en un ser cínico. Valoro la determinación de quien piensa que tiene algo que aportar, la intención de caminar por caminos no transitados. La creatividad es eso y se aplica tanto a la formulación de productos, al formato, al cambio de uso y a la comunicación. Innovar es atreverse a anunciar un perfume con una modelo con las uñas estropeadas. Es la decisión que ha tomado Jo Malone. En un anuncio reciente realizado para Boots, la influencer Lorna Luxe osó mostrar unas uñas imperfectas, como las de la mayoría. Alguien capturó la imagen y comenzó la conversación, que eclipsó al perfume Sea Salt and Bergamote. Llegará un momento, quizás pasado mañana, en el que la IA (tema tan inevitable como cuñadístico) cree un anuncio así, pero por ahora está ocupada creando perfección, no imperfección.

No dejo de ver ideas que me dejan con la boca abierta. Primero me sorprendo, luego las cuestiono e intento no invertir el orden, porque me convertiría en alguien resabiado y nadie se quiere sentar en una cena al lado de un ser así. Una de ellas es la ropa interior que tienen beneficios cosméticos. Veo alguna mandíbula desencajada por ahí. La mía lo estuvo cuando lo descubría. La historia es la siguiente: existe una manera de infusionar las prendas de tal forma que funcionen como cuidado para al piel. Marcas como Underdays, que utilizan prebióticos y probióticos para equilibrar el microbio de la zona íntima, abren este camino. Prometo probar algo. Alguien tiene que hacerlo. No es el único ejemplo de esta categoría que no sabemos si prosperará. La estilista Tallulah Harlech (hija de Amanda Harlech, para quien guste del salseo) ha lanzado ropa elaborada con materiales como eucalipto o algas que alivian la psoriasis. Bed Las ha diseñado almohadones de seda que contienen ácido hialurónico, para que nos hidratemos mientras dormimos.¿Continúa abierta esa boca?

Así va a seguir porque nos vamos a China, donde viven en 2049 y no tienen miedo a jugar ni un pasado ante el que arrodillarse, como hacemos con frecuencia en Europa. Allí, la generación Z lleva el perfume colgado del bolso, en charms como los de la marca Documents. La coreana Tamburins ha diseñado coleteros para el pelo aromatizados. De Asia proceden los muñecos anti estrés o squishies con forma de dumplings, que descubrí hace unas semanas en una tienda coreana de Madrid. Me explicaron, como si fuera una anciana de 200 años, que son coleccionables y muy usados por los nacidos en este siglo. Que los adolescentes necesiten apretar una empanadilla de goma para sentirse bien no dice nada bueno de nuestra sociedad. Valoré comprar uno, pero no tenía estrés. Se puede innovar en el precio: Old Navy ha presentado una línea de perfumes creados por el mismísimo Jérôme Epinette (creador de Bal d´Afrique) que no supera los 15 dólares. No seré yo quien se niegue al futuro, aunque huela a Shalimar. Soy inmensa, contengo multitudes. Como usted.

Originally reported by EL PAÍS.