Nueva derrota continental en el Buesa Arena (84-92)
Vitoria-Gasteiz
El fornido Eugene Omoruyi dejó un gran sabor de boca en Vitoria como jugador y como persona. Por eso el Buesa le recibió con una ovación atronadora. Sorprendió que Markus Howard no estuviera en la lista de jugadores. Al igual que el domingo contra el FIATC Girona, vio el partido debajo de una canasta, cerca del banquillo baskonista. Señal de que no se cuenta demasiado con él. Tampoco con Clement Frisch, al que se busca otro destino para ahorrarse su salario y fichar a otro jugador interior.
Era el partido 700 del club vitoriano en la Euroliga y todos lo querían celebrar con una victoria ante un rival nuevo en la competición pero con jugadores que conocen perfectamente lo que es disputar partidos al más alto nivel continental. Los turcos comenzaron mejor (2-8, min. 2) con un gran Wilbekin. Llegaron a estar once arriba con el 9-20. Pero el equipo local mostró carácter y terminó el cuarto con un 20-28. Se sostuvo y luego tuvo arrestos para remontar. Los primeros diez minutos duraron, en realidad, más de media hora.
Incluso podría haber sido una diferencia menor ya que el mismo terminó con un intento triple de Baugh que no entró al final. La segunda entrega comenzó con un mate de Faried, un tapón de este jugador a Gabriel, una flagrante contra el Besiktas y un triple de AJ. Lawson (empate a 28). Alimpijevic, además, fue castigado con una técnica. Entre Duarte, Simmons, Faried y Lawson se produjo la remontada. Una canasta final, sobre la bocina, dejó el choque en 51-49.
El equipo de Galbiati comenzó el tercer cuarto con un 67-42 en valoración. Había puesto más energía que el rival y los dos puntos de diferencia se antojaban, hasta cierto punto, injustos. Pero el tercer acto se lo llevó el conjunto un hiperactivo Alimpijevic. Si Galbiati se mueve compulsivamente en su banco, el rival no se queda corto. Gabriel y Omoruyi hicieron daño en la pintura y Wilbekin siguió a lo suyo (59-66, min. 26). Aunque el Kosner Baskonia no le perdió la cara al partido en todo momento y siempre tuvo a tiro al conjunto turco.
El último cuarto arrancó con un apretado 71-73 y bastantes quejas por las decisiones arbitrales. El ambiente estaba caldeado y quedaban diez minutos incandescentes por delante. Para entonces, el mejor del Baskonia volvía a ser el dominicano Duarte. Dotson empezó a abrir brecha con sus canastas (73-83, min. 34) y el partido se fue encaminando hacia una nueva derrota.