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Saturday, 10 October 2026
Health

Sergio Cinza, investigador en atención primaria: «El factor de riesgo en varones es el peso, en mujeres la distribución de grasa abdominal»

El efecto diferencial de la obesidad es uno de los hallazgos del estudio Iberican, el «buque insignia» de las principales líneas de investigación que se encuentran abiertas a día de hoy en esta área

10 oct 2026 . Actualizado a las 05:00 h.La investigación en Atención Primaria es fundamental porque permite adaptar la medicina a la realidad clínica cotidiana. Sergio Cinza Sanjurjo, vocal de la junta directiva de Semergen y director del área de investigación, repasa toda la actividad que se da en este ámbito y analiza los retos a los que se enfrentan.

—¿Cuáles son las principales líneas de investigación que hay actualmente en atención primaria?

—De las que tenemos abiertas, por un lado tenemos el estudio Iberican. Es nuestro buque insignia, se puso en marcha en el 2014, ha reclutado más de 8.000 pacientes y ahora mismo está en fase de seguimiento. Lo completarmos en diez años, en el 2028. Ahí saldrán los últimos pacientes que se reclutaron en el 2018. Nos está permitiendo estudiar todos los factores de riesgo relacionados con la enfermedad cardiovascular, procesos asistenciales, tratamientos, el impacto que están teniendo en la vida real de nuestra práctica clínica. Todos los pacientes han sido reclutados en centros de atención primaria de España. Además, hace unos años nos han concedido una beca de investigación y estamos ahora incorporando muestras biológicas genéticas para poder añadir esas variables a todos los análisis que estamos haciendo. Eso en cuanto a enfermedad cardiovascular. Otro de los trabajos que tenemos en marcha, que se reclutarán pacientes a lo largo de todo este año y parte del que viene, está relacionado con la enfermedad renal crónica.

—¿En qué consiste ese estudio sobre la enfermedad renal crónica?

—Es una enfermedad que manejamos nosotros en atención primaria. Tiene muchos condicionantes, tratamientos que pueden mejorar el pronóstico, ajustes de dosis de otros fármacos, cambios en los hábitos de vida. Controles periódicos que son más frecuentes que en cualquier otro paciente, precisamente para controlar esa enfermedad renal. Todo eso lo vamos a analizar en la muestra que reclutemos y luego, haremos de uno a dos años de seguimiento a esos pacientes para ver realmente la adherencia y el impacto que tienen esas recomendaciones en los pacientes.

—En Galicia también está en marcha el programa de sistemas personalizados de dosificación (SPD). ¿En qué consiste?

—Efectivamente. Son dispositivos que proporcionamos a los pacientes para que un familiar o la propia farmacia le dé toda la medicación repartida, en pastillas, por horario y día. El objetivo es mejorar la adherencia, sobre todo en pacientes más mayores o que presenten dificultades para entender las cajas. Al darle toda la medicación a través de estos dispositivos, solamente tienen que ir el lunes a coger las pastillas de toda la semana. El objetivo es ver cómo, sin modificar la medicación, mejora el control de un factor de riesgo tan importante como son los lípidos. Solamente con una intervención concreta como es incorporar el SPD a su uso rutinario.

—Sobre el Ibericam ya se han publicado artículos, ¿qué hallazgos subrayaría usted de este estudio sobre salud cardiovascular?

—Quizás una de las cosas más interesantes que estamos viendo es que hay un efecto diferencial de la obesidad como factor de riesgo. Vemos que mientras en hombres, por ejemplo, el peso es lo más relevante, en mujeres lo es más la distribución de esa grasa corporal, sobre todo lo que es el perímetro de cintura. Aunque ya hay otros estudios que lo decían, estamos viendo que esa obesidad abdominal luego está muy directamente vinculada con complicaciones metabólicas como la diabetes o patologías más duras, por así decirlo, como la enfermedad cardiovascular o la renal. De hecho, hace un par de años se defendió una tesis que se ha publicado muy bien en revistas europeas de primer nivel, versa sobre el impacto del ácido úrico en la enfermedad cardiovascular.

—¿Cuál es el impacto?

—Siempre ha sido muy controvertido porque los estudios eran contradictorios. Nosotros creemos que hemos arrojado un poquito de luz viendo ese efecto diferencial. Realmente no es que no esté vinculado, sino que lo está sobre todo en mujeres. Concretamente, en mujeres posmenopáusicas con cierto grado de obesidad abdominal. Ahí es donde el ácido úrico parece que sí puede ser muy relevante para marcar el alto riesgo cardiovascular, mientras que en otros grupos de pacientes parece que ese efecto es al menos mínimo, insignificante. Son ejemplos de que, por un lado, estudiamos los factores de riesgo, pero por otro, también nos sirve para ver si las estrategias terapéuticas que nos recomiendan las guías tienen el impacto que esperamos o puede haber hechos diferenciales.

—¿Qué ventajas tiene hacer investigación desde atención primaria?

—Retomando el tema anterior, estos fármacos que hemos analizado en esta tesis eran dos grupos terapéuticos para la hipertensión. Cada grupo ha tenido moléculas que han demostrado prevención cardiovascular, pero lo han hecho en ensayos clínicos, en pacientes muy concretos, muy seleccionados, habitualmente más graves y complejos porque se suelen reclutar en el hospital, y nunca se han hecho comparaciones directas entre los grupos terapéuticos. Ya sea por su coste, porque ya no interesaba, porque pasaron a genéricos y los propios promotores ya no tenían interés en este tipo de fármacos... Pero a nosotros nos ha permitido llevar una comparación que en realidad sería un efecto diferencial en la prevención cardiovascular. No digo que de nuestro trabajo parta una recomendación firme de las guías, a lo mejor cierta recomendación para usar un grupo terapéutico frente a otro. Tiene un impacto no solo en la salud de los pacientes, también económico en el sistema, poqu hablamos de factores de riesgo cuto manejo se hace en la atención primaria.

—¿A qué desafíos se enfrentan los profesionales de atención primaria a la hora de hacer investigación?

—Por un lado la conocida sobrecarga, evidentemente durante la consulta no podemos investigar, no lo hace nadie a día de hoy en ningún servicio hospitalario todo tenemos que hacerlo fuera del horario ordinario. ¿Cuál es la diferencia? Es que mientras los hospitales están abiertos de tarde, algunos centros de salud no lo están. Se requiere que no solo yo como investigador me tenga que quedar yo necesito que uno o dos enfermeros se queden conmigo, que tengamos capacidad para citar a esos pacientes para verlos por la tarde. También hace falta personal administrativo y toda una infraestructura que, a día de hoy, ni siquiera está pensada. Lamentablemente, se basa mucho en favores.

Originally reported by La Voz de Galicia.