Una combinación de dos inmunoterapias logra controlar el cáncer de hígado en pacientes de mal pronóstico
Una combinación de dos inmunoterapias ha demostrado su eficacia frente al cáncer de hígado en pacientes con factores de mal pronóstico. El ensayo internacional de fase IIIb 'Sierra', en el que ha participado el Cancer Center Clínica Universidad de Navarra (CCUN), ha comprobado que la administración conjunta de durvalumab y tremelimumab permite controlar la enfermedad y presenta una tolerancia similar a la observada en pacientes con mejores perspectivas clínicas.
El estudio, publicado en la revista científica Journal of Hepatology, ha incluido a 111 pacientes de distintos hospitales. Todos padecían un carcinoma hepatocelular no operable y presentaban características que dificultaban su pronóstico.
El tratamiento consistió en administrar ambos medicamentos en una primera sesión y continuar posteriormente con durvalumab cada cuatro semanas, siempre que la enfermedad no progresara y el paciente tolerase la terapia.
Controlada en el 44% de los pacientes
Los resultados muestran que el tratamiento consiguió una respuesta objetiva en el 14,4% de los pacientes, es decir, en aproximadamente uno de cada siete. Además, la enfermedad se mantuvo controlada en el 44% de los participantes, bien porque el tumor redujo su tamaño o porque dejó de crecer. La mediana de supervivencia observada fue de 10,6 meses.
En cuanto a los efectos secundarios, uno de cada cinco pacientes presentó reacciones adversas importantes. Esta proporción fue similar a la registrada en personas con mejores condiciones clínicas, lo que refuerza la importancia de los resultados en un grupo que hasta ahora apenas había sido estudiado con esta combinación.
"Hemos comprobado que la inmunoterapia también se tolera bien y conserva su eficacia en este grupo", ha destacado Bruno Sangro, coautor del estudio, especialista del Área de Cáncer de Hígado y Páncreas del CCUN e investigador del área de Enfermedades Hepáticas y Digestivas del Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBEREHD).
Suele detectarse en fases avanzadas
El carcinoma hepatocelular es el tumor primario de hígado más frecuente y el tercer cáncer con mayor mortalidad en el mundo. En España, se estima que este año se diagnosticarán 6.852 nuevos casos de cáncer de hígado. Además, los tumores malignos del hígado y las vías biliares intrahepáticas fueron la sexta causa de muerte por cáncer en 2024, según los datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM).
Uno de los principales problemas de esta enfermedad es que puede desarrollarse durante mucho tiempo sin provocar síntomas evidentes. Cuando aparecen, las señales más habituales incluyen malestar general, cansancio intenso, falta de apetito, pérdida de peso sin causa aparente o picores.
El diagnóstico tardío se suma a la situación de muchos pacientes que, además del tumor, presentan cirrosis, una enfermedad que puede agravar todavía más su estado y limitar las opciones de tratamiento.
Sangro ha explicado que algunos pacientes reciben el diagnóstico cuando el cáncer ya está muy avanzado, mientras que otros detectan la enfermedad antes, pero esta continúa progresando pese a las intervenciones quirúrgicas o los tratamientos recibidos.