De un árbol español puede salir la pólvora de Europa
"Llevamos tres años hablando de autonomía estratégica y de llenar almacenes de proyectiles, y todavía discutimos poco de qué están hechos"Escribo estas líneas como alguien que hace un año decidió fundar una empresa para atacar exactamente ese problema: producir nitrocelulosa de grado militar a partir de pulpa de madera europea, y que desde entonces ha podido ver de cerca cómo se mueve el resto de Europa y qué sitio puede ocupar España. Mi conclusión es optimista, con una condición: hay una oportunidad real y es nuestra si la vemos a tiempo.
"La molécula que Europa necesita y no produce puede salir de un árbol español. Esa frase no la puede decir Alemania, ni Francia, ni Polonia"Para que esa oportunidad se convierta en capacidad, hace falta que las piezas se encuentren, y ahí es donde el Estado puede marcar la diferencia con muy poco. Los procedimientos actuales están pensados para contratistas con cuarenta años de historia, tres ejercicios cerrados y un departamento jurídico. Las empresas nuevas, que son precisamente las que pueden cubrir los huecos que a los grandes no les sale a cuenta cubrir, encajan mal en esos moldes. No es culpa de las personas: en cada dirección general con la que he tratado he encontrado funcionarios y militares que entienden el problema, que contestan y que ayudan. Es la estructura la que fue diseñada para un mundo en el que los programas duraban quince años y que ahora tiene que acompañar proyectos que cambian de requisitos cada seis meses.
"Si una empresa recién nacida puede llegar hasta ahí, imaginen lo que puede hacer el país si decide que esta es una de sus apuestas"La velocidad es hoy una capacidad militar más, y los países que nos rodean la están tratando como tal. España tiene el bosque, la industria, el talento y el presupuesto. Lo que hace falta es decidir que la química de la defensa también es nuestra, y ponerle reloj. Esta oportunidad no va a esperar: la materia prima que Europa no produce la va a producir alguien, y hoy, por una vez, los argumentos para que sea aquí son mejores que en ningún otro sitio.