EE.UU. recibe el primer cargamento de petróleo venezolano del acuerdo cerrado entre Trump y Delcy Rodríguez
El primer cargamento de petróleo venezolano procedente del acuerdo entre Estados Unidos y la empresa North American Blue Energy Partners (NABEP) ha llegado este martes a Texas para ser vendido por el Gobierno estadounidense a refinerías operadas por Exxon Mobil y Citgo.
"Este cargamento marca el inicio de un acuerdo más amplio entre la empresa y los Departamentos de Estado y de Guerra de los Estados Unidos, el cual otorga al Gobierno estadounidense el derecho a adquirir el 20% de la producción de NABEP al precio de costo (sin margen de beneficio), además de una participación accionaria del 35% en la empresa matriz de NABEP", ha informado la compañía en un comunicado.
El pacto, anunciado en agosto por la Administración del presidente, Donald Trump, y el Gobierno de la presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez, otorga a NABEP derechos durante un siglo para perforar 17 campos petroleros que albergan unos 65.000 millones de barriles de crudo, equivalentes a cerca de una quinta parte de las reservas de Venezuela.
Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio, han visitado este martes la localidad texana de Corpus Christi, donde han dado un mitin electoral y han visto en el puerto uno de los buques cisterna recién llegados.
"Los precios de la gasolina y del diésel pronto bajarán. Se desplomarán para el consumidor", ha prometido Trump ante sus seguidores. La gasolina costaba este martes una media de 4,27 dólares por galón, frente a los 2,98 dólares al inicio del conflicto con Irán, según la asociación automovilística AAA.
"Tienen un pequeño barco ahí fuera. Tiene un millón de barriles de petróleo de Venezuela, y estamos celebrando la mayor victoria petrolera de la historia", ha dicho el mandatario republicano.
Trump ha defendido el éxito de la intervención asegurando que el crudo se está suministrando a Estados Unidos "a coste cero para el contribuyente estadounidense", al tiempo que ha destacado que las relaciones con Caracas se han vuelto "muy buenas" y que las grandes petroleras están inyectando miles de millones de dólares en el país sudamericano para generar un volumen masivo de empleo y extracción de crudo.
Las ventajas del acuerdo
"Este cargamento llegó a Texas en poco más de una semana. El crudo proveniente de Oriente Medio puede tardar más de un mes", ha declarado en el comunicado Alejandro Betancourt, director ejecutivo de NABEP. La compañía mantiene el control operativo del negocio y aspira a superar a corto plazo el millón de barriles diarios de producción.
"En los últimos dos años, la empresa ha incrementado su producción desde unos 18.000 barriles diarios hasta superar los 200.000, gracias a una inversión propia de aproximadamente 1.000 millones de dólares", ha detallado la compañía que, a fecha de 19 de octubre, alcanza una producción total de 223.509 barriles al día.
Este primer cargamento forma parte de un acuerdo que tanto Estados Unidos como Venezuela calificaron de "histórico" y que se anunció casi ocho meses después de la captura de Nicolás Maduro en Caracas, un episodio que abrió una nueva etapa en las relaciones entre Washington y la nueva administración interina venezolana.
Si bien Trump anunció que la concesión se cerró en 100 años, Delcy Rodríguez aclaró que la duración pactada es de 25 años.
Fin de los controles del metano
Trump también ha anunciado este martes la anulación formal de las normativas sobre emisiones de metano impuestas por su predecesor, Joe Biden, una medida con la que busca recortar costes a los productores, desbloquear reservas de gas natural y calmar el descontento de los votantes por el encarecimiento de la energía de cara a las próximas elecciones de mitad de mandato, que se celebrarán el próximo 3 de noviembre.
"Anuncio otra acción histórica para reducir los costes energéticos y liberar la energía de Texas", ha proclamado Trump durante un mitin de campaña celebrado en la ciudad texana de Lubbock. El mandatario ha arremetido contra la gestión demócrata, señalando que "aplastaron a los pequeños operadores de petróleo y gas con regulaciones paralizantes sobre el metano que hicieron disparar los precios".
"Hoy pongo fin oficialmente a las costosas e innecesarias regulaciones de metano de Biden para ahorrar a los consumidores y productores de energía 45.000 millones de dólares (40.463 millones de euros) en costes", ha aseverado el jefe de la Casa Blanca.