El Celta suma un triunfo cargado de esfuerzo ante el Alavés (2 - 1)
Javi Rodríguez, con gol y asistencia, y Radu con dos paradas salvadoras en el descuento, claves para la segunda victoria de la temporada
18 oct 2026 . Actualizado a las 18:32 h.Con sufrimiento, con más esfuerzo que juego y con Javi Rodríguez, el central, de protagonista ofensivo, con asistencia y gol. Así logró el Celta su segundo triunfo de la temporada a costa del Alavés, que se metió en la contienda con el 2-1 en el 86, y ahí apareció Ionut Andrei Radu, con dos paradones, para sostener a los celestes, que desafiaron a las bajas y al cansancio para llevarse un partido que les permite estabilizarse en la tabla después de un inicio dubitativo. A los vigueses les costó especialmente en la primera mitad, pero el cambio de sistema al 4-3-3 les permitió firmar los mejores minutos en la segunda mitad, aunque terminaron achicando agua por el empuje del rival y por el cansancio. Fue el segundo triunfo consecutivo en Balaídos en liga, algo raro en los últimos tiempos.
Claudio Giráldez solo hizo tres cambios con respecto al jueves. Le dio la primera titularidad a Hugo Burcio, que comenzó como ocho, y a Couhaib Driouech y cumplió su palabra con Sebastián Cáceres. El uruguayo fue el central del perfil izquierdo en un sistema defensivo en el que Sergio Carreira se trasladó al carril derecho, con el neerlandés por delante, y Hugo Álvarez ejerció de polivalente en el izquierdo.
Con estas novedades, y manteniendo el sistema, el Celta tuvo el balón en muchas fases del juego ante un rival muy corto en el campo, con las líneas muy juntas en un 5-3-2, pero se estrelló con el muro vitoriano una y otra vez. Le faltó profundidad, un jugador que se atreviese con la pelota, rompiese líneas y se adentrase en el área de Sivera. Cada vez que juntaba pases, lo hacía a la altura de la medular y cuando el balón pisaba terreno rival, acababa siendo neutralizado.
El resultado fue que el Celta solo disparó en dos ocasiones entre los tres palos y solo creo dos ocasiones reales de peligro. Las dos llegaron por el costado de Driouech y emergieron de sus intermitentes pies. La primera nació de un centro desde la línea de fondo que superó a Sivera, pero no encontró rematador. La segunda, más clara, fue una combinación con Carreira que terminó en disparo de Hugo Álvarez desde la frontal, con intención, pero sin dirección.
El Alavés, que por momentos fue más incisivo con el excéltico Boyé y Toni Martínez batallando con los centrales, solo vio puerta en una ocasión. En el remate del argentino, que cabeceó a lugar en la que estaba Radu. No obstante, los babazorros llegaron en dos veces a la línea de fondo con muy malas intenciones.
Claudio Giráldez, que se desgañitó pidiendo a su equipo que saliese, buscó soluciones con dos cambios en el descanso, metiendo a Javi Rueda y Febas y cambiando el sistema para jugar un 4-3-3. Los dos cambios acarrearon, además, cuatro modificaciones de posición: Hugo Álvarez pasó al interior derecho; Carreira, al carril izquierdo; Burcio, a la base, y Driouech, al extremo izquierdo.
La nueva disposición y las permutas le sentaron bien al Celta, pero las llaves del partido las tenía el central del perfil derecho que acabó ejerciendo de lateral. Javi Rodríguez descosió a los babazorros en dos momentos claves, cuando al fin aparecieron los espacios en campo rival. Primero, rompiendo líneas para dejarle el balón a Jutglà, que resolvió el mano a mano con Sivera con un solo toque que resultó ser un tiro cruzado al fondo de las mallas. Un cuarto de hora después, el de Poio volvió a aparecer en el mismo intervalo entre central y lateral zurdo del Alavés para darse un baño de masas, porque con dos certeros movimientos, se deshizo de los dos jugadores que salieron a su paso y cuando Sivera quiso taparle, le coló el balón por todo el palo largo. Tan milimétrico fue su disparo, que entró pegado a la cepa del poste contrario.
Con el 2-0, al Celta, que terminó jugando con un jugón como Antañón como mediocentro posicional ante la falta de efectivos en esa demarcación, le faltaron fuerzas, le sobró precipitación y acusó un punto de ansiedad, lo que derivó en una sucesión de pérdidas en salidas de balón que no ofrecían dificultad. El Alavés no sacó réditos de las más cercanas al área celeste, pero sí se aprovechó de una pérdida en medio campo para acortar distancias con un excelente tiro de Hugo Novoa, que tras controlar con la derecha, marcó con la izquierda por toda la escuadra.
Era el 86, los vitorianos se fueron arriba con todo y Radu sostuvo a los suyos con dos paradones a sendos remates de cabeza de Lucas Boyé y Mariano. El primero, con un mano prodigiosa abajo, y el segundo, con un salto felino con el balón pegado al travesaño. Dos acciones decisivas para un triunfo tan sufrido como reparador.
Ficha técnica:
2 - Celta: Radu; Javi Rodríguez, Yoel Lago, Cáceres (Marcos Alonso, min.76); Hugo Álvarez, Burcio (Antañón, min.69), Moriba (Febas, min.46), Carreira; Couhaib Driouech (Aspas, min.69), Williot Swedberg (Javi Rueda, min.46) y Jutglà.
1 - Alavés: Sivera; Tenaglia, Valentini, Koski, Otto (Hugo Novo, min.62), Aleña (Denis Suárez, min.62), Ibáñez, Blanco (Guevara, min.88), Rebbach (Manas, min.88); Boyé (Mariano, min.62) y Toni Martínez
Goles: 1-0, min.53: Jutglà. 2-0, min.70: Javi Rodríguez. 2-1, min.87: Hugo Novoa.
Árbitro: José Luis Munuera. Amonestó a Cáceres (min.15) por parte del Celta y a Toni Martínez (min.45) por parte del Alavés.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la novena jornada de la LaLiga disputado en el estadio municipal de Balaídos ante 19.568 espectadores.