El hallazgo español que detecta virus invisibles para la medicina
Las infecciones víricas del sistema nervioso central suponen una amenaza clínica capaz de desencadenar cuadros severos como meningitis, encefalitis y mielitis, pero en una notable cantidad de situaciones la medicina convencional es incapaz de identificar al microorganismo responsable.
Frente a este obstáculo, un equipo del Centro Nacional de Microbiología (CNM), integrado en el Instituto de Salud Carlos III, ha demostrado la utilidad de la secuenciación metagenómica viral para resolver cuadros clínicos que previamente arrojaban resultados estériles. El estudio, publicado en la revista científica Journal of General Virology, se ha desarrollado en estrecha colaboración con los hospitales universitarios Puerta de Hierro de Majadahonda y Reina Sofía de Córdoba.
La dificultad para dar con el agente biológico reside habitualmente en la enorme variedad de microorganismos existentes, la baja carga presente en las muestras o la limitación de los paneles diagnósticos convencionales. Para sortear esta barrera, los investigadores recurrieron a la captura por sondas combinada con secuenciación masiva, una avanzada herramienta metodológica que posibilita rastrear de forma simultánea millares de virus conocidos directamente en fluidos biológicos.
40 muestras de líquido
La técnica se puso a prueba analizando 40 muestras de líquido cefalorraquídeo correspondientes a adultos con sospecha clínica de infección neurológica pero cuyos análisis previos habían sido negativos. Gracias a este cribado, el equipo logró identificar secuencias virales en seis enfermos: tres casos de pegivirus humano, uno del virus Toscana, uno de herpes simple tipo 1 y otro de varicela-zóster, logrando en varios supuestos la reconstrucción de genomas casi íntegros.
Pese al hallazgo, los expertos apelan a la prudencia clínica. La responsable del trabajo, María Dolores Fernández-García, ha remarcado que hallar un virus no equivale forzosamente a atribuirle la enfermedad, aunque brinda un indicio fundamental para guiar el tratamiento. La experta destacó la conveniencia de sospechar del virus Toscana –transmitido por insectos flebótomos– en casos estivales de etiología desconocida, y calificó la metagenómica como "una herramienta complementaria de gran valor" en el ámbito hospitalario.