El nuevo Citroën 2CV, símbolo de la vuelta a modelos populares en Europa para frenar la competencia
Stellantis crea un frente común con Renault y Volkswagen para presionar a Bruselas y potenciar fábricas como Balaídos
18 oct 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Los tres mayores fabricantes generalistas de Europa, los grupos Stellantis, Renault y Volkswagen, escenificaron esta semana el Salón del Automóvil de París un frente común para reclamar a Bruselas más apoyo a la industria y medidas que permitan competir en igualdad de condiciones con el avance de los fabricantes chinos. Los tres grupos, que producen seis de cada diez vehículos del continente, advierten de que el actual modelo de negocio de los coches de gran volumen y precio asequible está bajo una fuerte presión.
La inquietud ha quedado patente tanto en las intervenciones de los directivos de las compañías como en los modelos presentados en la capital francesa. Frente a la ofensiva de las marcas asiáticas, los fabricantes europeos han decidido reforzar precisamente el segmento donde históricamente fueron más fuertes: el de los coches ligeros y populares.
El consejero delegado de Volkswagen Group, Oliver Blume, defendió durante el salón la necesidad de proteger la capacidad industrial europea. «Representamos más del 60 % de la producción automotriz europea. Debemos asegurar la base industrial de Europa, y tenemos que hacerlo ya», afirmó. Pero quien se mostró más explícito fue el consejero delegado de Stellantis, Antonio Filosa, que identificó al gigante asiático como uno de los principales desafíos para el sector. «La competencia china en todas partes, excepto en Estados Unidos, es una gran disrupción», señaló. El directivo añadió que «los fabricantes chinos están remodelando la industria del automóvil en muchos aspectos» y sostuvo que Europa debe recuperar su competitividad antes de que la pérdida de cuota de mercado sea irreversible.
Además de reclamar cambios regulatorios, la estrategia de los tres grandes pasa por el lanzamiento de una nueva generación de eléctricos asequibles fabricados en el continente. Volkswagen ha mostrado su ofensiva de urbanos eléctricos con modelos como el Cupra Raval, el Volkswagen ID. Polo y el ?koda Epiq, concebidos para competir en precio con los nuevos rivales asiáticos. Por su parte, Renault redobla su apuesta por la recuperación de modelos icónicos como el cuatro latas, mientras que Stellantis convirtió uno de los grandes focos del salón en el regreso del mítico Citroën 2CV (Vigo fue uno de sus históricos centros de producción) en versión eléctrica.
El grupo sitúa el modelo como ejemplo de su estrategia para devolver al mercado vehículos sencillos y asequibles. Filosa recordó que la industria ha perdido millones de ventas en los últimos años, especialmente en la franja de los coches más baratos, y citó el objetivo de comercializar el nuevo 2CV a partir del 2028 por unos 15.000 euros. La batalla ya no se libra únicamente en la electrificación, también se juega en el terreno del precio para responder al desafío chino.
La alianza entre los tres fabricantes europeos también tiene una vertiente política que favorecería a plantas como la de Balaídos. Renault, Volkswagen y Stellantis defienden normas que potencien la producción local y reclaman incentivos para ello.
En todo caso, no parece que el centro de Vigo vaya a jugar en la liga de los coches pequeños como el añorado 2CV, sino que futuras adjudicaciones pasan más bien por las nuevas generaciones de furgonetas eléctricas. Sí le favorece la fisolofía de Filosa de recuperar volumen y vehículos comerciales más asequibles.