La dimisión de Montse Mínguez por el escándalo de los pisos altera a Sánchez el comité federal y el arranque de campaña
Pedro Sánchez había planificado el Comité Federal de este sábado como un auténtico paseo militar. Un veni, vidi, vici sin debate político ni intervenciones críticas, gracias a suprimir el turno de ruegos y preguntas. Todo estaba calculado al milímetro para evitar cualquier salida de guion: el Comité Federal arrancaría a las 10:00 de la mañana con todo listo para ratificar las listas electorales. Una reunión rápida —"técnica", decían en Ferraz— en la que no hablaría ni Sánchez, que se iría raudo y veloz para protagonizar un gran mitin a las 12:00 horas ante la militancia de Fuenlabrada, donde el PSOE gobierna desde el inicio de la democracia para recibir la ovación unánime que no recibiría en un Comité Federal en el que no impusiera el silencio. Nada podía fallar. Salvo Montse Mínguez.
La renuncia de la portavoz del PSOE ayer por la tarde por el escándalo que han provocado los negocios inmobiliarios de su pareja hace saltar por los aires el plan diseñado por Sánchez, como ya le ocurrió hace poco más de un año, con el Comité Federal previo al caso de Paco Salazar. En aquel julio de 2025, Sánchez convocó a la cúpula del partido para aprobar la reorganización de la dirección tras estallarle otro escándalo, el de Santos Cerdán. Pero esa misma mañana elDiario.es publicó una información sobre el presunto acoso a mujeres por parte de Salazar, que iba a ser la mano derecha de la nueva secretaria de Organización, Rebeca Torró, pero se vio forzado a renunciar. El Comité Federal ya no giró en torno a la reorganización del PSOE, sino en torno al escándalo.
Ahora, la salida de Mínguez se lleva por delante la imagen de orden y concierto que Sánchez quería transmitir este sábado. Para empezar, el líder socialista tendrá que decidir cómo cubre el agujero que deja la portavoz. La vacante orgánica es triple porque Mínguez era portavoz de la Ejecutiva Federal, pero también de la campaña electoral y, además, secretaria de Estudios y Programas. Esos puestos necesitan sustitutos con urgencia, pero más aún cuando se recorre el camino hacia los comicios. Otro tema a resolver, pero sin tanta urgencia, es que Mínguez era el principal enlace del PSC con Ferraz, como 'mano derecha' en Madrid del presidente de la Generalitat, Salvador Illa.
Para continuar, hay otros dos importantes nombres del PSOE cuyas actuaciones resultan incoherentes con el nuevo discurso de izquierda radical que Pedro Sánchez ha impuesto al partido en materia de vivienda. Y con uno de ellos, Óscar López, compartirá hoy ese gran mitin de aclamación después del Comité Federal. El PP ha estado apuntando hacia el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública y candidato a la Presidencia de la Comunidad de Madrid desde que Artículo 14 publicó que, como máximo responsable de Muface, firmó la desestimación de un recurso de un inquilino de un inmueble de esa mutualidad, que vivía muy cerca de Maricarmen, abriendo la puerta a un procedimiento de desahucio. Sucedió en enero de 2026, antes del giro de Sánchez en materia de vivienda, pero ayer por la tarde varios socialistas históricos del PSOE apuntaban a puerta cerrada a que López debería seguir los pasos de Mínguez y renunciar a presentarse como candidato del PSOE a la Comunidad de Madrid.
"Lo mejor que puede hacer es irse. Desde luego, tiene una buena oportunidad. La coherencia obliga. Si de verdad quieren ayudar a tener un resultado un poco más digno del que se puede prever, lo mínimo es tener coherencia. Nunca ha sido capaz de tener un resultado mínimamente presentable en Castilla y León. En Madrid es una forma de regalarle la victoria a Ayuso y que Más Madrid mantenga la segunda plaza", criticaba uno de ellos.
En el caso de López se añade, además, que genera mucha inquina entre la vieja guardia del partido. "No es un tipo al que se le tenga simpatía en ningún lado. Después de Óscar Puente, es el más antipático que hay, por encima de Bolaños", añadía otro de ellos.
El problema de este ministro y candidato a la Comunidad de Madrid es la contradicción con el discurso de campaña de Sánchez. "El relato hace aguas si no tapas los agujeros", señalaba un exdirigente socialista en alusión a Mínguez, pero también a López y al diputado murciano Joaquín Martínez Salmerón, que fundó un despacho de abogados que interviene en procedimientos de ejecución hipotecaria y no lo incluyó en la declaración de actividades del Congreso.
"Una celebración de la esperanza"
La renuncia de Mínguez sobrevino en la tarde de ayer al multiplicarse las informaciones publicadas en distintos medios acerca de los negocios de su pareja. Ferraz había enviado un comunicado a la prensa a las 16:02 horas anunciando que el partido celebraría hoy su Comité Federal "con toda la fuerza", asegurando que contaba con "los mejores equipos posibles para cada circunscripción" y que llegaba "a estas elecciones preparado, unido y con toda la ilusión".
En ese momento, Mínguez era la candidata propuesta para encabezar la lista por Lleida. Dos horas después, a las 18:03 horas, la propia portavoz desmentía ese discurso comunicando su renuncia a través de X. Pese a ello, a las 19:37 horas, y sin tener portavoz de partido ni de campaña ni secretaria de Programas, Ferraz repetía que seguía teniendo "las mejores candidaturas para cada circunscripción". "Tenemos el mejor proyecto, el mejor liderazgo, y también las mejores candidaturas posibles para defenderlo en cada territorio", subrayó a fuentes.
Según sostenían los socialistas antes de la salida de Mínguez, y pese a haber reducido el Comité Federal al mínimo, la reunión de hoy va a ser una de las "más importantes de su historia reciente". "No será solo el cumplimiento de una obligación estatutaria. Será una celebración de la esperanza y una respuesta al clamor de las calles", añadieron las citadas fuentes.
Aun así, a Ferraz le llegó una crítica interna muy sonora. La alcaldesa de Palencia y secretaria provincial del PSOE, Miriam Andrés, cargó contra la dirección federal por "pasarse la voz de la militancia por el forro" al sacar de la lista del Senado por Burgos al exsecretario general del PSOE de Castilla y León, Luis Tudanca, para colocar a la alcaldesa de Miranda de Ebro, Aitana Hernando, y desplazar al secretario general de la agrupación local del PSOE de Palencia, Álvaro Bilbao, como número uno al Congreso por esa provincia para colocar a la sanchista Mariluz Martínez Seijo. "¡Viva la democracia interna!", publicó en X junto a un vídeo de 2016 en el que Sánchez defiende que el partido debe debatir y votar sus decisiones, y la dirección federal respetarlas. Por su parte, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, mantenía la incógnita sobre su asistencia al Comité Federal de hoy al considerarla una reunión "de trámite", y después de que Ferraz le impusiera hace días de número uno por Toledo a la ministra de Educación, Milagros Tolón, desplazando al secretario de Organización del PSOE de Castilla-La Mancha, Sergio Gutiérrez, pese a que éste contó con el respaldo de la mayoría de las agrupaciones locales.
Las listas del PSOE
Al margen de ello, Sánchez ha incluido a buena parte de su guardia pretoriana en unas candidaturas que también incorporan nombres polémicos, como el de Pilar Sánchez Acera, número cuatro por Madrid, vinculada a la revelación de secretos del exfiscal general del Estado sobre la anterior pareja de Isabel Díaz Ayuso o Juanfran Serrano, antiguo adjunto de Santos Cerdán en la Secretaría de Organización, al que la dirección socialista ha desplazado del número uno al número dos por Jaén. En cambio, desaparece de las candidaturas Francisco Martín, delegado del Gobierno en Madrid y muy próximo a Sánchez. Además, precisamente ayer, ElConfidencial publicó que la ministra de Defensa, Margarita Robles, número dos por Madrid, remitió a la jueza María Tardón el informe que esta había solicitado al CNI, pero recortado, excluyendo datos secretos que contradicen el relato del Gobierno.
Además de Robles y Tolón, Sánchez ha incluido a otros nueve ministros. El número tres por Madrid es el de Presidencia, Félix Bolaños, y el cinco, el de Interior, Fernando Grande-Marlaska, que no repite como número uno por Cádiz por su elevado desgaste, y donde le sustituye el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, encabeza la lista al Congreso por Valladolid, con la ministra de Igualdad, Ana Redondo, en segunda posición; mientras que el de Industria, Jordi Hereu, se presentará como cabeza de lista por Barcelona; la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, lo hará en Navarra; y la de Vivienda, Isabel Rodríguez, en Ciudad Real. En Valencia, la delegada del Gobierno y responsable de Igualdad del PSOE, Pilar Bernabé, se coloca por delante del ministro de Hacienda, Arcadi España, que ocupa el segundo puesto, seguido de la secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró.
Los ministros que no entran en las listas son Óscar López, Diana Morant (Ciencia) y Ángel Víctor Torres (Política Territorial), porque preparan sus respectivas candidaturas autonómicas en Madrid, la Comunidad Valenciana y Canarias, mientras que el vicepresidente primero, Carlos Cuerpo, ha declinado concurrir. Tampoco lo harán la vicepresidenta tercera, Sara Aagesen, ni el ministro de Agricultura, Luis Planas.
Otros nombres de confianza de Sánchez que entran en las listas son Manuela Villa, Rafael Simancas y Borja Cabezón, secretario adjunto de Organización. La dirección federal también sitúa a Anabel Mateos como cabeza de lista por Almería y a Elisa Garrido por La Rioja. Entre las novedades de la semana destacan, además del ascenso de Margarita Robles al número dos por Madrid, el regreso de Adriana Lastra a la primera línea nacional encabezando Asturias y la candidatura de María González Veracruz por Murcia, junto a un nutrido grupo de delegados y subdelegados del Gobierno que también concurren a las elecciones. Con todo, la ratificación de Montse Mínguez como número uno por Lleida habría sido a todas luces la confirmación más problemática políticamente. Sánchez se ahorra ese problema con su renuncia y tapa uno de los tres agujeros de su discurso de campaña, pero le quedan otros dos y, además, ha tenido que rehacer un plan diseñado al milímetro para aparentar una unidad y una fortaleza que, por el tipo de Comité Federal previsto, parece que duda tener.
Pedro Sánchez había planificado el Comité Federal de este sábado como un auténtico paseo militar. Un veni, vidi, vici sin debate político ni intervenciones críticas, gracias a suprimir el turno de ruegos y preguntas. Todo estaba calculado al milímetro para evitar cualquier salida de guion: el Comité Federal arrancaría a las 10:00 de la mañana con todo listo para ratificar las listas electorales. Una reunión rápida —"técnica", decían en Ferraz— en la que no hablaría ni Sánchez, que se iría raudo y veloz para protagonizar un gran mitin a las 12:00 horas ante la militancia de Fuenlabrada, donde el PSOE gobierna desde el inicio de la democracia para recibir la ovación unánime que no recibiría en un Comité Federal en el que no impusiera el silencio. Nada podía fallar. Salvo Montse Mínguez.
- El juez que investiga la financiación del PSOE pide todas las agendas intervenidas a Cerdán por las cloacas A. Pérez Giménez Cristina García Vázquez
- PSOE e IU asesoran a los afectados por la ley de nietos mientras el Gobierno no depura el censo Ana Sánchez
- Un diputado del PSOE tiene un bufete que ejecuta hipotecas para fondos buitre y no lo declara "por dejadez" El Confidencial