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Tuesday, 13 October 2026
Science

Lorena Gascón, la psicologajaputa, y su guía práctica para dejar de sobrepensar y salir del bucle mental: "Ponerse en lo peor es una mierda, no funciona"

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Sobrepensar no es pensar mucho, es pensar en bucle y convertir un escueto mensaje de tres líneas en una serie de televisión con 10 temporadas y final abierto. Es, en definitiva, colocar el cerebro en "una rueda de hámster: parece que avanzas, pero en realidad te estás agotando", asegura Lorena Gascón, @lapsicologajaputa, que explica que pensar en bucle no es tener muchas ideas en la cabeza, sino quedarse atrapado en pensamientos repetitivos que no llevan a ninguna conclusión, generan malestar y acaban interfiendo en la vida diaria. "Si te suena, respira: no estás roto, es tu cerebro intentando protegerte, sólo que a veces se pasa de rosca", afirma Lorena. Y además, no resulta tan extraño; al contrario, es el pan nuestro de cada día, especialmente para las españolas, que más allá de películas arrastramos una carga mental mayor que la de los hombres: según el informe Mujeres en cifras, presentado en marzo por el Instituto de las Mujeres, el 65% soporta una carga mental considerada mala o muy mala, frente a un 49% de los hombres, y las cifras ascienden hasta el 78% cuando se es madre. Por eso el secreto está en aprender a convivir con nuestros pensamientos sin dejar que nos dominen, algo que más que truco tiene técnica, la que Lorena explica en su nuevo libro, Que se pare la mente que me bajo,un manual que ayuda a "desengancharse del modo yo, yo, yo y dejar de dar vueltas al futuro, al pasado o incluso a lo que los demás piensan", afirma la psicóloga. "El cerebro intenta comprender, anticipar y controlar lo que ocurre para que no nos vuelva a doler, pero se pasa de frenada. El bucle mental suele dispararse en situaciones de incertidumbre, ante problemas sin solución inmediata, cuando sentimos que nuestra imagen está en peligro, cuando se activan heridas del pasado o cuando intentamos por todos los medios no pensar. Porque cuanto más tratamos de expulsar un pensamiento, más sitio ocupa", sostiene. Y es que sobrepensar da sensación de seguridad, "porque el cerebro siente que está haciendo algo, por eso cuesta tanto dejarlo, aunque en realidad acaba reforzando el problema: es como tirar de la palanca de una tragaperras, parece que tienes el control pero el premio casi siempre es la ansiedad". Partiendo de la idea de que nuestra atención está saturada, Lorena propone un programa de cuatro meses para aprender cómo volver al presente cuando la mente se queda atrapada en sus bucles, "no es una fórmula mágica ni un protocolo científico, sino una guía práctica", asegura, "la clave no es dejar la mente en blanco, sino traerla de vuelta".

- ¿Sobrepensar es cosa de mujeres?

- ¡Que va, para nada! Los hombres también sobrepiensan mucho. Lo que pasa es que por crianza, cultura y contexto, a las mujeres nos tocan más responsabilidades, sobre todo en cuanto al cuidado, por eso la carga mental tradicionalmente la manejamos más nosotras. Es cultural, funciona así, y por eso nos rayamos más.

- ¿Y qué hacemos para frenar ese bucle cuando se nos exige llegar a todo, en ese formato superwoman tan valorado incluso por nosotras mismas?

- Me dan ganas de decirte, salir con otras mujeres y tener una comunidad en la que solo seamos todas mujeres y nos acompañemos y cuidemos en un mundo ideal...(ríe). ¡Es que vaya tela! En la medida de lo posible hay que intentar delegar y rodearnos de personas que sean capaces de asumir esas responsabilidades. También es muy importante, criar a nuestros hijos de manera que tanto hombres como mujeres sean capaces de asumir esa carga mental.

- ¿Hoy se vive acelerado aunque no se haga nada?

- Sí, sin duda, porque muchas veces los ritmos a los que vamos dependen mucho de nuestro contexto y de nuestra cultura. Es decir, el que lleva cada persona no es una cuestión de personalidad; estar habituado a una sociedad que no para, con un estímulo detrás de otro, las redes sociales, etcétera, pueden hacer que vayamos también de culo. Todo nos influye.

- En ese contexto acelerado, ¿cómo evitamos esos pensamientos negativos que nos hacen entrar en bucle cuando ahora nos rodean incertidumbres propias de una película de terror: no sé dónde voy a trabajar porque la IA acabará con mi empleo, no sé dónde voy a vivir porque los precios hacen imposible acceder a una vivienda, etc.?

- ¡Qué buena pregunta! Pues no podemos evitarlos, porque gracias a esos pensamientos sobrevivimos. Lo que deberíamos hacer, como sociedad, es luchar para que nuestros derechos lo sean de verdad, porque ahora mismo el mundo donde vivimos no es nada justo, si realmente funcionáramos más como comunidad y nos quejáramos más, las cosas cambiarían, porque no se puede tolerar que no podamos ni vivir. Y a nivel personal, una manera de lidiar con la incertidumbre puede ser leer libros y ver películas o documentales donde se explique cómo funciona la mente y cómo aprender a no dar tanta importancia a los pensamientos y saber manejarlos. Y si es algo muy disruptivo que nos haga pasarlo muy mal, ir a terapia, que para eso está.

- ¿Pensar es un problema?, ¿se vive mejor sin saber? A ver si va a resultar que lo de fútbol y toros funciona...

- Lo del fútbol y los toros no lo pillo, pero es una muy buena pregunta. Muchas veces ante la ignorancia estamos más tranquilos: si sabemos menos, nos preocupamos menos. Pero también es cierto que al conocer más, puedes estar más preparado para protegerte. Todo es muy relativo. Por ejemplo, hay personas que tienen miedo a volar y conocer el funcionamiento de los aviones, cómo están hechos, los procedimientos que se llevan a cabo y demás, les da calma y les ayuda. Y hay quien prefiere no saber nada y estar más tranquilos en la ignorancia. Depende de la persona, aunque ya lo decía Lisa Simpson, cuanto más listos somos, más infelices. Evidentemente, es mejor ser idiota siempre que vivir en la ignorancia.

- ¿Cuáles son las señales que avisan de que estamos pensando de más?

- La primera el hecho de acabar muchas veces en el mismo punto y tener la sensación de que no se avanza o se resuelve nada. Si lo pensaste anteayer, ayer, por la mañana, por la tarde otra vez... y no has llegado a ninguna parte, es señal de que estás dándole vueltas de más. No es fácil darse cuenta, porque muchas veces vamos como una locomotora y no nos paramos a reflexionar nada, pero llegar a un sitio donde no hay salida es una señal.

- Un error del pasado puede aparecer de pronto para convertirse en nuestra cabeza en una serie de 10 temporadas. ¿Nos gusta el autosabotaje?

- No es que nos guste, es que nuestro cerebro funciona de esa manera para nuestra supervivencia: si pasa algo que afecta a nuestras relaciones, a nuestra idea de nosotros mismos, a nuestra identidad, etc., tenemos necesidad de reflexionar y sacar de ahí algo para que no vuelva a suceder; necesitamos entender y cerrar. Es como si en nuestra cabeza hubiera cajitas con asuntos resueltos y no resueltos. Los primeros quedan cerrados y se pueden enviar al olvido; los segundos, porque no podemos entenderlos o por falta de información, están abiertos y vuelven.

- Tengo una amiga que cuando está triste escucha música y ve películas aún más tristes, por aquello de tocar fondo y para arriba. ¿Eso funciona o es un bucle más?

- Una lloradita y a seguir... Depende. Si te ayuda a desahogarte, a sacar lo que llevas dentro, sentirte mejor y tirar adelante, pues muy bien. Pero el riesgo de entrar en bucle está ahí: ir de pensamiento en pensamiento y tiro porque me toca, hasta que das vueltas a cosas que no habíamos pensado al principio...

- A mí lo que me funciona es ponerme en lo peor, no hacerme ilusiones, ¿es porque los pensamientos negativos dan mayor sensación de control?

- Es porque, aunque no lo parezca, tienen la intención de protegernos y pueden darnos una manera de prepararnos, como una alternativa. Pero recrearse para mal en algo improbable es totalmente improductivo e inútil, sólo ocupa espacio en tu cabeza y te hace gastar energía tontamente. Lo de ponerse en lo peor para no llevarse un chasco es una mierda, no funciona así.

- Por lo que ves en tu consulta y en tus redes, ¿cuál es el bucle que más afecta hoy a las mujeres?

- Lo que más suelo ver, supongo que por mi manera irreverente de hablar y de poner límites a lo bestia, son mujeres que necesitan justamente eso, poner límites y mandar a cagar a mucha gente que se lo merece mucho. Pero no creo que sea la problemática más común de este momento, sino la que me llega a mí.

- Estamos hartas de escuchar eso de que hay que pensar con la cabeza y no dejarnos llevar por el corazón. ¿Cuánto valor tiene esta frase?

- Hace mucho tiempo que se hizo esa dicotomía entre razón y emoción y es mentira, una falacia; hasta en las decisiones que pensamos que son totalmente racionales median las emociones.

- ¿Hay gente tóxica que contamina con pensamientos negativos?

- Me gustaría decir que sí, porque el mundo sería más fácil, ¿no? Vamos etiquetando a unos como tóxicos y a otros como vitamina y nos acercamos a unos y pegamos una patada en la cabeza a los otros. Pero a veces hay personas que realmente tienen actitudes de mierda, y eso sí que me gusta decirlo, que se escudan en que el tóxico es el otro. Es una etiqueta que ponemos a los demás para quitarnos culpa y echársela a otros, y en ese sentido, me parece una mierda. Prefiero hablar de relaciones tóxicas en cualquier caso, aunque tampoco me acaba de gustar el término.

- Yo estoy harta de buscar mi "mejor versión". ¿Qué pasa si no la encuentro por más que busque?, ¿tanto buscarla no es entrar en bucle?

- Es que todo esto es psicología de panfleto, como la zona de confort, el eneagrama... Habrá personas a las que les ayude, porque al final la idea es acercarte más a lo que quieres, pero a otras las llevará pensar que nunca es suficiente. ¿Cuándo llega esa mejor versión?, ¿y hasta entonces no mereces amor? Eso no lo dice nadie, pero está implícito, ese es el riesgo, y puede hacer mucho daño.

- A las mujeres, acostumbradas al papel de cuidadoras, nos cuesta priorizarnos, incluso nos hace sentir egoístas, ¿cómo desactivamos ese bucle?

- No es tan fácil, puede que incluso haga falta ir a terapia. En consulta la gente me dice "quiero poner límites y descansar sin sentirme culpable", porque esas personas son capaces de hacerlo, pero no se sienten bien con las sensaciones que les provoca. Pensamos que el cambio tiene que venir de modificar su forma de pensar, marcada por su cultura y lo que han aprendido, pero frecuentemente llega por la costumbre, a raíz de hacerlo muchas veces y sentirse mal, hasta que un día ya no pasa; es lo que les digo a mis pacientes. No hay camino fácil cuando nos han enseñado que poner límites es malo, pero como mujeres, tenemos que hacerlo, porque llegará un momento en que nos dé igual y hasta nos sintamos orgullosas. No obstante, para eso hay que empezar y esa es la parte más difícil: debemos ponerlos y sentirnos mal.

- ¿Entonces qué hacemos para parar la mente y bajarnos de todo ese tipo de líos?

- Entrenar la mente y la capacidad de atención para estar en el aquí y ahora. Hay que hacerlo poquito a poquito cada día, aunque sea durante cinco minutos. Se trata de atender a algo que está pasando en ese momento: las sensaciones de la ducha, el aroma del café, tu respiración... Solamente con ese tiempo diario vas a notar que cada vez tus pensamientos tienen menos poder sobre ti.

- ¿El mindfulness lo puede todo?

- En absoluto. Se ha puesto de moda como solución a cualquier dificultad, incluso se usa en las empresas para aumentar la productividad de los empleados, pero no sirve a todo el mundo y a veces está contraindicado, como en caso de trauma. Ahora es un problema su poca credibilidad, porque lo enseña el gurú de la esquina o alguien que no es un profesional de la salud, pero si se usa bien y empezamos a practicar poco a poco, nada de media hora al día que eso es una salvajada, puede ayudarnos: en dos semanas tendremos menos pensamientos repetitivos, seremos más conscientes de cómo estamos, haremos más caso a nuestras necesidades o incluso no estaremos tan irritables si normalmente nos enfadamos mucho.

- ¿Qué me recomiendas si te pido dos ejercicios rápidos para salir de la rayada?

- El primero es practicar mindfulness, apuntarte a un curso y aprender, porque es la única manera útil. Lo demás son parches. Y el segundo es una ducha de agua fría, porque te vacía la mente, en ese momento no vas a pensar en nada. También sirve contar de tres en tres, de cien hasta uno, hacer un sudoku o murdokus, ahora que están de moda, escuchar una canción, bailar, pintar, hacer cosas con las manos o incluso ir a correr o a escalar. Aunque luego la rayada volverá... el problema del bucle es que es un pensamiento que nosotros alimentamos todo el rato. Lo bueno del mindfulness es que te enseña a dejar de darle de comer.

- ¿Cuál es el método que utilizas tú?

- A mí no me pasa, porque hago mindfulness, así que no hay pensamientos intrusivos que me molesten. Cuando tengo alguna situación estresante, con un poquito más de nervios o noto que me cuesta dormir, lo que hago es concentrarme en mi respiración para liberar la tensión del cuerpo, eso me ayuda a dormir.

- ¿Cuál es el mantra que debo tatuarme para que los bucles no me afecten a mí tampoco?

- Aterriza, o incluso aterriza, coño, también me gusta. Se podría resumir en estáte en lo que estás. O aterriza en el aquí y ahora, presta atención al presente para no dar tanta importancia a los pensamientos para no rayarte tanto.

- Eres la psicóloga japuta, canalla, ¿es mejor abordar estos temas de forma irreverente?, ¿es una forma de bajar la tensión?

- No sé si es la mejor, porque también cierra puertas, mi forma tan directa de hablar, el humor, los tacos, a veces echan para atrás... Pero es una forma que a mí me funciona.

Que se pare la mente que me bajo

No puedes apagar tu cabeza a voluntad, pero sí aprender a bajarte de ella cuando se convierte en una rueda de hámster. Las claves para hacerlo están en este manual de autoayuda, de la mano de la psicóloga más clara e irreverente del momento. Ediciones Martínez Roca. 232 páginas. 20,90 euros. Puedes comprarlo aquí.

Originally reported by El Mundo.