Los Mossos investigan quién está detrás de los altercados en Barcelona
Los altercados del sábado en el centro de Barcelona fueron organizados a través de las redes sociales, pero todavía se desconoce quién movió los hilos de una convocatoria cuyo único propósito era sembrar el caos y saquear establecimientos comerciales.
Los Mossos d’Esquadra investigan quién está detrás de la convocatoria, de la que sospechan que no pudo surgir de forma espontánea como consecuencia del malestar social o de la solidaridad con Francia. Sin embargo, fuentes conocedoras de la investigación admiten que acreditar su origen “será complicado”. La cita se difundió a través de redes sociales y de la plataforma anónima Blocus, que llamaba a replicar en distintas ciudades españolas las movilizaciones que se estaban produciendo en Francia por la “dignidad de los institutos”.
“Estamos trabajando en las redes para saber quién hay detrás de esta convocatoria y cuál es el perfil de los organizadores y de los participantes”, subrayó ayer la comisaria jefa de los Mossos d’Esquadra, Sílvia Catà, en una entrevista en RAC1.
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, advirtió ayer de que llegarán hasta el final para identificar a los organizadores de los actos vandálicos. “Sabremos quiénes son”, afirmó durante un mitin del PSC en Tarragona.
El president Illa promete llegar hasta el final para identificar a los organizadores: “sabremos quiénes son”
Grupos de jóvenes, muchos de ellos menores de edad, atendieron el llamamiento lanzado en TikTok para concentrarse a las 17.00 horas en la plaza de Catalunya con la intención de causar destrozos, generar altercados y saquear comercios. No se trataba de una protesta con una reivindicación concreta ni de una movilización social organizada, sino de una convocatoria orientada a la comisión de actos vandálicos.
“No estamos ante una manifestación como las que estamos acostumbrados a proteger, en las que personas ejercen legítimamente su derecho a protestar y donde, al final, algún pequeño grupo puede enfrentarse a la línea policial y cometer desórdenes públicos. En este caso estamos ante una forma de cometer actos delictivos promovidos y coordinados a través de las redes sociales. Por tanto, no era una protesta, sino actos delictivos”, resalto la comisaria.
Los Mossos detuvieron en la noche del sábado a 128 personas, de las que 72 eran menores de edad. Ayer, a partir de las cinco de la tarde, comenzaron a pasar a disposición del juez de menores, que podría acordar medidas cautelares de internamiento. La Fiscalía también estudia solicitar órdenes de alejamiento respecto de concentraciones para impedir que los arrestados puedan participar en nuevos disturbios.
La acción violenta fue organizada inicialmente en TikTok y posteriormente derivada a grupos privados de Telegram y Whats–App, donde se concretaron los puntos de encuentro y los objetivos de los ataques.
“Estamos ante una forma de cometer delitos coordinada desde las redes”, indica la comisaria jefe
Uno de los grupos que ayer seguía activo en Telegram, denominado Blocus BCN, animaba a volver a las calles el próximo sábado, 31 de octubre, para llevar a cabo nuevas acciones violentas en la plaza Catalunya, la Gran Via o el centro comercial Splau, en Cornellà de Llobregat. Las instrucciones eran explícitas: “Todos de negro y con capuchas”.
En algunos de los mensajes intercambiados por los usuarios se exhibían pulseras presuntamente robadas en la joyería Pandora del paseo de Gràcia y se alentaba a repetir los saqueos en establecimientos de lujo.
El experto en redes sociales Marcelino Madrigal advirtió el viernes en Bluesky de que se estaba reclutando a jóvenes en varios institutos catalanes para participar en una acción violenta como la que acabó produciéndose la noche del sábado. Ayer, en RAC1, Madrigal sostuvo que no se trató de una protesta ideológica, sino de una convocatoria cuyo único objetivo era saquear tiendas. “En Barcelona, algunos influencers con bastantes seguidores se hicieron eco de la convocatoria. No les atrae protestar ni conseguir mejores condiciones educativas, sino obtener productos de lujo de forma gratuita. Por eso atacaron tiendas como PC Componentes, Nike o Decathlon”, explicó.
Por su parte, la consellera de Interior, Núria Parlon, habló de un posible “efecto espejo” de las movilizaciones europeas, aunque insistió en que nada de lo ocurrido en Barcelona respondía a una reivindicación concreta.
La Fiscalía pedirá órdenes de alejamiento de futuras concentraciones para los menores arrestados
Los incidentes comenzaron hacia las 18.00 horas, cuando grupos de jóvenes, muchos de ellos con el rostro cubierto, rompieron escaparates de tiendas de electrónica, ropa, calzado y ópticas para sustraer mercancía. No existía un recorrido definido ni una concentración centralizada. Los grupos, formados por entre cinco y veinte personas, se desplazaban por distintas zonas del centro de la ciudad destrozando mobiliario urbano y saqueando establecimientos comerciales.
También incendiaron contenedores, toldos de terrazas, motocicletas, bicicletas y diverso mobiliario urbano, además de levantar barricadas en el entorno de la plaza de Catalunya. Los Bombers tuvieron que intervenir para extinguir 33 focos de fuego, mientras que al menos 14 establecimientos resultaron dañados o fueron saqueados. Los Mossos desplegaron unos 300 agentes de la Brigada Mòbil y efectivos de paisano, con el apoyo de la Guardia Urbana.