«Mi vocación es curar el cáncer»: la lección de vida de la astronauta Sara García a 48.000 niños en Granada | Ideal
«Mi vocación es curar el cáncer»: la lección de vida de la astronauta Sara García a 48.000 niños en Granada
La bióloga molecular y primera astronauta de España desata la ilusión en el Parque de las Ciencias con un discurso sobre la ciencia, los errores y la valentía de soñar a lo grande
Cuando Sara García Alonso entra en el auditorio del Parque de las Ciencias de Granada, la ovación es estelar. Medio millar de niños y ... niñas aplaudiendo, chiflando y flipando en colores -en rojo, concretamente- porque ella está ahí, la primera astronauta de España. «Nunca me había visto tanta gente», saluda a los alumnos presentes y a los que están conectados por streaming: más de 48.000 de toda Andalucía. Luego se detiene un momento en Julia, una granadina de 5 años que se sabe todos sus vídeos de memoria. «Hola, Julia», dice Sara, y las estrellas se sonríen al ver cómo nace una nueva astronauta. O lo que Julia quiera ser.
Porque Sara García (León, 37 años) ha venido a Granada a eso, a contarles a los niños y niñas su experiencia como científica. A decirles que lo más triste es no intentarlo, que no hay nada que les impida soñar a lo grande: que si quieren ir al espacio, que vayan. Sara está en forma, tiene un discurso apasionante y contagioso, demuestra inteligencia y humildad. Sara mola. Es como ver a la Viuda Negra -una de los Vengadores- dando una clase en el colegio. Pero es que entonces, casi al principio, dice esto: «Mi vocación es curar el cáncer». ¿Se imaginan? Estos niños y niñas nunca han estado tan cerca de una Capitana Marvel tan real.
Empecemos por el principio. Aunque todo el mundo sabe que Sara García es astronauta, ella es doctora en Biología Molecular del cáncer. Este viernes, con motivo de la Semana Europea del Espacio, la Oficina Europea de Recursos para la Educación Espacial (Esero Spain), promovida por la Agencia Espacial Europea (ESA) y el Parque de las Ciencias, la comunidad educativa andaluza tenía una cita con ella. La propuesta tenía un título prometedor: '¿Te atreves a soñar?'. Spoiler: se atrevieron.
Antes de empezar, los niños y niñas estaban ilusionadísimos. Por ejemplo, los del CEIP Miguel Zubeldía de Almería venían con fotos de Sara García pegadas en cartulinas de colores para llevárselas firmadas. El acto lo presentaron -con su elegancia habitual- Lourdes López, jefa de la sección de divulgación científica del Parque, y Manuel González, representante de Esero Spain. Manuel se animó a cantar -en francés- la canción de 'Ratatouille', que luego tradujo: «Nadie me va a decir que el camino hacia las estrellas no es para mí».
Del laboratorio a las estrellas
Y así entró Sara García en el auditorio, directa a las estrellas. «De niña soñaba con serlo todo y ahora soy muchas cosas», empezó divertida. «Porque no se trata de hacerlo perfecto, se trata de atreverse, de ser valiente para intentarlo». En la pantalla, una pregunta: «¿Se puede ir del laboratorio al espacio?». «Se puede», responde la propia Sara. «Pero antes de llegar ahí, os quiero hablar de cuando era más pequeña».
Sara tenía una curiosidad infinita, se pasaba el día haciendo preguntas: «¿Por qué enferman los cuerpos? ¿Por qué giran los planetas? ¿Por qué el universo es tan grande? ¿Por qué funciona un microondas?». A la pequeña leonesa le interesaba todo, pero especialmente lo que se conoce como línea STEM, ya saben: ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. «Quería aportar mi granito de arena para que el mundo fuera mejor. ¿Cómo? No tenía ni idea. Es normal no tener claro el camino. A lo mejor hay personas aquí que sí lo saben, y eso es genial. Pero si no lo sabéis, no pasa nada. Este es el momento de explorar, de probar caminos: no hay ninguna decisión tan trascendental. Hay que equivocarse». Para tatuárselo en la piel.
La apuesta por la biotecnología
Con 18 años decidió estudiar Biotecnología, que ni siquiera sabía muy bien qué era. «Aprendí que era el uso de la biología para resolver problemas y fabricar productos útiles», explicó. «La Biotecnología -siguió- se aplica a nuestro día a día: medicina, procesos industriales, agricultura... y yo quería investigar el cáncer. Eso quería ser de mayor».
Hablarle a 48.000 niños sobre el cáncer no es fácil, pero Sara supo hablarles con franqueza. «Una de cada tres mujeres tendrá cáncer. Y uno de cada dos hombres. Nos va a afectar a todos. Pero la investigación ha conseguido que el cáncer sea más abordable, que nos podamos curar: la investigación salva vidas».
El 16 de febrero de 2021, siendo ya doctora, su tía le mandó una noticia: «Europa busca mujeres astronautas para viajar a Marte». «Eché el currículum. Hay tantos caminos para ser astronauta como astronautas hay en el mundo. No hay una vía, cada cual construye su camino». En ese camino compitió contra otras 23.000 personas, un proceso de 18 meses y 6 fases. «Cada prueba era como un examen sorpresa», dijo Sara. «Me encanta trabajar en el laboratorio, pero poder investigar en el espacio, viendo la Tierra, es un privilegio único. Ya os dije, con 30 años descubrí que quería ser astronauta. Nunca es tarde para soñar».
¿Y saben de qué es de lo que Sara García está más orgullosa? «De haberlo intentado. De haber dado el primer paso». Otra vez, las estrellas se sonríen en masa: serán lo que quieran ser, como Sara.