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Wednesday, 21 October 2026
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Roger Mina: la decisión de renunciar a un logro para reconstruir a Cali

Roger Mina (Cali, 41 años) tiene muchos logros para mostrar al frente de las Empresas Municipales de Cali (Emcali). Bajo su gestión, la empresa pública emblemática del Valle del Cauca clasificó entre las 50 compañías con mayores ingresos operacionales de Colombia, después de haberla recibido en pérdidas operacionales. En el oriente de la ciudad, 2.000 hogares ya se benefician de las primeras soluciones solares. Tiene en marcha un proyecto de generación fotovoltaica de 70 megavatios. Y esos son apenas unos ejemplos.

Más allá de sus exitosas cifras, una decisión personal ayuda a entender su manera de concebir el liderazgo. Antes del terremoto del 10 de agosto, había recibido una noticia esperada con ansia: lo habían seleccionado para participar en el prestigioso programa internacional de formación de líderes de la Universidad de Yale, Estados Unidos.

Mina entendió que ese no era un momento para ausentarse, sino para ejercer su liderazgo, al fin y al cabo, Cali enfrentaba las consecuencias de la tragedia. Sin dudarlo, decidió permanecer en la ciudad y dejar de lado una oportunidad académica de gran alcance. Cada año, entre miles de candidatos de los cuatro puntos cardinales del planeta, Yale selecciona solo 16 personas para integrarse a su iniciativa global en desarrollo y liderazgo, una experiencia académica orientada al análisis de los desafíos globales: Yale World Fellows.

Su selección representaba la posibilidad de acceder a una comunidad internacional de líderes de primer nivel y ampliar sus perspectivas más allá de las fronteras. Pero la emergencia le permitió observar algo que considera tanto o más valioso: vivir en carne propia el sentido de solidaridad de su ciudad.

“Creo que todos hemos aprendido y todos nos hemos sentido orgullosos de la respuesta que tuvimos como sociedad caleña”, dice. “Este golpe tan duro que tuvimos con el terremoto, esta tragedia, nos volvió a unir, nos volvió a mostrar ese sentido de solidaridad, de ayuda, de grandeza”.

Para Mina, “el liderazgo se mide por la capacidad de contribuir cuando una comunidad necesita respuestas”. En su caso, esa convicción también se expresa en una tarea fundamental para el futuro de Cali: recuperar a Emcali después del terremoto, fortalecer su capacidad para prestar servicios, invertir en infraestructura y desarrollar proyectos energéticos.

En 2024, Mina asumió la gerencia de una organización cuyos gastos crecían más rápidamente que sus ingresos, con más del 80 % de su flota de vehículos obsoleta y con un negocio de telecomunicaciones 10 veces más pequeño de lo que era en 2019. Dos años después, el 27 de julio pasado, la entidad celebró el informe Las 10.000 empresas más grandes de Colombia, elaborado por la Superintendencia de Sociedades, que registró su ingreso al grupo de las 50 empresas con mayores ingresos operacionales del país. El resultado representa un avance en el proceso de recuperación financiera y administrativa de la compañía y señala la posibilidad de fortalecer sus inversiones en energía, acueducto, alcantarillado y telecomunicaciones.

El reto, cuenta él, consiste en demostrar que una empresa pública puede administrar sus recursos con responsabilidad y, al mismo tiempo, convertirse en un motor de desarrollo regional. Por eso, sostiene, la recuperación financiera “no tiene sentido por sí sola si no se traduce en mejores servicios y mayores oportunidades para los ciudadanos”. De ahí que su gestión combine optimizar al máximo los procesos internos con una agenda de inversiones que busca modernizar la infraestructura de la ciudad.

Mina creció en Petecuy, en el oriente de Cali, en una familia marcada por el asesinato de su padre, un agente de Policía, cuando él tenía dos meses. Su madre, auxiliar de enfermería del Hospital Universitario del Valle, les transmitió a sus hijos desde siempre la importancia de estudiar. En Petecuy conoció de cerca las dificultades sociales y las consecuencias de la violencia, y en las vacaciones que pasaba en el norte del Cauca, de donde provenían sus padres, también tuvo contacto con los dramas del conflicto armado.

Pero él supo poner en práctica los consejos de su madre para abrir otros caminos. Después de obtener el mejor resultado de su colegio en las pruebas ICFES, ingresó a Ingeniería Mecánica en la Universidad del Valle.

Desde la gerencia de Emcali, Mina ha buscado construir proyectos que amplíen la generación de energía renovable y reduzcan las barreras de acceso. El programa Hogares Energéticamente Sostenibles contempla inicialmente 2.000 soluciones solares fotovoltaicas en Llano Verde y Potrero Grande, en el oriente de Cali. Según las cifras presentadas por Mina, el alcance indirecto de la iniciativa puede llegar a por lo menos 10.000 personas.

A esta apuesta se suma el Parque Solar Mulaló, proyectado con una capacidad de generar los vatios, equivalentes al consumo de más de 50.000 personas. El proyecto busca aprovechar las posibilidades que ofrece la región para desarrollar fuentes renovables.

Mina lidera también la iniciativa estratégica de modernizar y actualizar el sistema de alumbrado público de la tercera ciudad de Colombia. El plan contempla reemplazar más de 100.000 luminarias de sodio por tecnología LED y avanzar hacia un sistema telegestionado, que permita controlar y supervisar su funcionamiento de manera remota. Además del ahorro energético, la iniciativa busca facilitar el mantenimiento, mejorar la iluminación y contribuir a recuperar el espacio público.

“Lo que realmente me apasiona es que esto no se queda en filosofía, sino que el impacto sobre las personas es rápido y es inmenso. No estoy diciendo nada que no se sepa: la correlación entre energía y desarrollo está más que estudiada, no es posible desarrollarse si no hay energía barata, y acá en el Valle del Cauca tenemos los ríos para las pequeñas entradas hidroeléctricas, tenemos la biomasa, sol y viento. Podemos ser potencia energética”, dice Mina.

Su sueño, señala, es colectivo: ver un suroccidente próspero, en paz y con oportunidades para sus habitantes. Un objetivo que conecta su historia personal, su formación como ingeniero y su trabajo al frente de Emcali. Que la empresa haya ingresado al ranking nacional de las más exitosas es un resultado importante; ahora sigue el reto de convertir esa recuperación en infraestructura, energía asequible y, como consecuencia, en mejores condiciones de vida para la gente. Para Mina, solo entonces la gestión pública demuestra su verdadero alcance.

Originally reported by EL PAÍS.