Sale la primera sentencia en España que justifica un ERE por la mejor productividad de la inteligencia artificial
Primera sentencia en España en la que se relaciona un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) con la inteligencia artificial (IA). Esta resolución (sentencia n.º 864/2026 del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Sala de lo Social) resuelve un recurso relativo a un despido colectivo en una compañía dedicada al desarrollo de videojuegos, y da la razón a la empresa.
Cesar a empleados por la entrada de la IA puede ser un despido procedente para la Justicia. Según cuenta Pablo Salguero, 'counsel' del área laboral del despacho Garrigues, la empresa había planteado un ERE que finalizó con acuerdo y, en concreto, respecto del equipo de arte (que es otro distinto del de la trabajadora que demanda), que se encarga principalmente de generar los recursos gráficos 2D y 3D necesarios para los juegos de la compañía.
Como dicta la sentencia, la empresa atravesaba una situación económica muy complicada, ya que entró en pérdidas severas en 2024 (más de 3,5 millones de euros) y solicitó un plan de reestructuración por insolvencia. Debido a esto, ejecutó un despido colectivo pactado con la comisión de trabajadores. Entre los afectados, se encontraba doña Margarita, modeladora 3D en la firma. El juzgado declaró el despido de dicha empleada como procedente.
"La empresa había identificado que la utilización de imágenes generadas por IA impacta en un doble aspecto. Por un lado, la IA mejora la calidad visual de los videojuegos y, con ello, mejora la valoración por parte de los usuarios. Por el otro, la IA permite ser más ágiles y eficientes, ya que la inversión de tiempo necesaria por escena es mucho menor, por lo que, desde un punto de vista estratégico, implantan un nuevo proceso de producción basado en el uso de IA", relata Salguero.
Al reducirse los tiempos de trabajo por la automatización de la IA, la empresa alegó que ya no necesitaba tantos modeladores 3D y que bastaba con mantener a dos artistas séniores para tareas muy específicas que la IA aún no puede resolver. Así, el uso de esta tecnología aparece como justificación del despido de la modeladora 3D dentro del área artística. Esto implica que, en este supuesto concreto (acompañado de una crisis económica real y un acuerdo de ERE), se valida la introducción de la IA como un cambio organizativo y productivo legítimo que justifica amortizar puestos de trabajo técnicos.
De esta forma, la clave de este fallo es que se considera que no se alegó la IA como causa técnica, sino como causa productiva. "La IA puede verse como causa técnica: una nueva tecnología que sustituye al trabajador. O como causa productiva: una nueva tecnología que reduce mis ventas o mi mercado", explica Salguero. En esta sentencia, la causa productiva y organizativa opera a través de dos vertientes.
En primera instancia, la adopción de IA redujo la carga de horas humanas requeridas para generar arte gráfico, lo que originó un exceso de personal en esa área. Y, en segunda, la caída y cambio en la demanda de proyectos, ya que los clientes demandaban juegos con historias más sencillas o revisiones de títulos ya hechos, por lo que el volumen de trabajo de redacción descendió considerablemente.
En conclusión, si se achacan los motivos a cuestiones de productividad, no técnicas, el despido colectivo es procedente. La sentencia avala un escenario donde la automatización mediante IA sirvió válidamente para justificar la reducción de puestos técnicos por causas productivas y organizativas, en un marco respaldado por pérdidas económicas y un ERE cerrado con acuerdo.
La sentencia subraya que el despido colectivo finalizó con acuerdo formal con la representación de los trabajadores e informe favorable de la Inspección de Trabajo. "La IA como causa de despido aún es muy minoritaria, pero con el tiempo se generalizará", resume el letrado. Se trata de la primera sentencia en la que se relaciona un ERE con la IA en favor de la compañía, pero se han analizado otros sucesos.
"La inteligencia artificial como causa de despido aún es muy minoritaria, pero con el tiempo se generalizará"
El abogado explica que, en la sentencia número 252/2026 del Tribunal de Instancia de Bilbao (Sección de lo Social, plaza n.º 7), la IA se enfoca como herramienta tecnológica de sustitución o reemplazo del trabajador. Sin embargo, en ella, el despido se acabó declarando improcedente porque no se pudo probar que realmente la IA hubiera dejado sin contenido el puesto de trabajo.
No obstante, Salguero afirma que algunos pronunciamientos empiezan a tener verdadero interés. Por ejemplo, la sentencia del 25 de mayo de 2026 (rec. 510/2026) del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (Valladolid, Sala de lo Social, Sección 1.ª) aborda qué sucede cuando la empresa prohíbe el uso de IA en el trabajo, y aun así los empleados la utilizan. O la sentencia número 1423/2026 del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (Sala de lo Social, Sección 1.ª), que estudia si quienes nutren una IA pueden tener retribuciones distintas en función del mercado en el que opera esa IA. "Es cuestión de tiempo que se genere una nueva doctrina judicial sobre el impacto de la IA en las relaciones laborales", finaliza.
Primera sentencia en España en la que se relaciona un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) con la inteligencia artificial (IA). Esta resolución (sentencia n.º 864/2026 del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Sala de lo Social) resuelve un recurso relativo a un despido colectivo en una compañía dedicada al desarrollo de videojuegos, y da la razón a la empresa.