Daily Times
Saturday, 07 November 2026
World

De Cuenca a Madrid: la Cumbre Iberoamericana como campo de batalla informacional

"En las redes sociales, sobre todo en X, medios, líderes políticos, activistas, gobiernos e instituciones configuraron un entorno altamente polarizado en el que actores locales e internacionales se mezclaron"El análisis se sustenta en un corpus de 3.761 tuits en español capturados entre el 6 y el 20 de noviembre de 2024, que acumulan 48.648 retuits de 2.009 cuentas, con una ratio de 12,9 retuits por tuit, superior a la de los corpus comparables, lo que confirma la elevada carga política del debate. La distribución geográfica refleja la naturaleza transnacional del evento, con Ecuador como origen dominante (36,6% de los tuits), seguido de Cuba (4,9%), España (4,3%) y Venezuela (3,9%), y una presencia significativa de Estados Unidos, El Salvador y Argentina.

"Cuenca evidencia que la baja prioridad que un actor estatal extranjero otorga a un evento concreto coexiste con la disponibilidad inmediata de los vectores necesarios para activarlo"La ausencia de activación en Cuenca no era, por tanto, desinterés por la región, sino una elección de escala. En 2024 Moscú priorizó los procesos políticos nacionales frente a los foros multilaterales, para asesorar a un Gobierno en Bolivia, desgastar a otro en Argentina y legitimar a un tercero en Venezuela. Y los marcos que la Compañía trabajaba en esos procesos, como el choque entre Milei y la izquierda latinoamericana, la legitimidad del chavismo o la fragmentación regional que la red presentaba como una "desintegración panlatina" atribuida al presidente argentino, coinciden con los que emergieron espontáneamente en el debate de Cuenca. Los vectores estaban disponibles y otro actor ya los explotaba en la misma región.

"El español funciona como espacio comunicativo transnacional, no como suma de Estados, y por ello las narrativas y campañas se derraman con facilidad entre ambas orillas del Atlántico"El mapa El espacio informacional del español en el mundo en disputa (figura 2) representa la distribución de los medios y actores dedicados a la verificación en los países de habla hispana y la situación de la libertad de prensa. Según el índice de Reporteros sin Fronteras, Venezuela, Cuba o Nicaragua se encuentran en una situación muy grave y México o Colombia presentan problemas significativos, mientras Uruguay, Chile o Costa Rica ofrecen condiciones más favorables.

"La cifra mide la audiencia acumulada de quien publica, no la atención obtenida"Una conversación fragmentada. El segundo resultado es la estructura. El grafo de X tiene una modularidad de 0,82 y se descompone en una veintena de comunidades con forma de estrella que apenas se tocan. Cada una gira en torno a un solo eje: una periodista ecuatoriana, la Cancillería cubana, la oposición venezolana, Milei, la Casa Real, el entorno de Kast o la Secretaría de Relaciones Exteriores de México. Diez cuentas reciben el 65% de las menciones y retuits.

"El silencio es también una decisión editorial, y la combinación de las tres conductas —amplificar lo que erosiona, difundir en bloque la irrelevancia y omitir lo que incomoda— es la forma que adopta la influencia rusa cuando no hay operación"El silencio como dato. La cumbre apenas ha tenido cobertura ni conversación, también en España. Las páginas españolas aportan el 13% de las publicaciones de Facebook, menos que las bolivianas y las hondureñas juntas; la comunidad institucional (Casa Real, Moncloa, SEGIB) supone el 7% del grafo de X y el balance de la cita publicado por La Moncloa no llegó al centenar de interacciones en Facebook; la agenda oficial circuló sin eco y la prensa española leyó la cumbre casi solo en clave Milei.

"Un foro del que no habla quien lo organiza deja el campo libre a quienes lo dan por muerto, y en el espacio del español la narrativa de la irrelevancia de España se instala con más facilidad cuanto menos se la discute"Las dos cumbres enseñan cosas distintas sobre la misma vulnerabilidad. Cuenca demostró que un solo argumento, la comparación entre los tres representantes de la cumbre y los más de veinte jefes de Estado reunidos por los BRICS, bastaba para instalar en el debate una pregunta de calado geopolítico sobre el lugar de España, sin coordinación artificial ni bots, solo con un ecosistema predispuesto a recibirla. Madrid ha demostrado lo contrario y lo mismo.

"Las métricas clásicas de detección de coordinación resultan insuficientes, porque lo que se vio en Madrid no es coordinación, sino una redacción distribuida que no la necesita"La cumbre de Madrid ha sido, por todo ello, mucho más que un evento diplomático. Ha sido una prueba de madurez para la soberanía cognitiva del espacio iberoamericano y para la capacidad de España de liderar la protección del ciberespacio en español, que empieza por las infraestructuras y las plataformas, sigue por la vigilancia de las capas visible y encubierta de la injerencia y termina en las comunidades que dan sentido a lo que circula.

Originally reported by Agenda Pública.