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Saturday, 07 November 2026
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La oposición a los centros de datos arrasa en las urnas de EEUU

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La guerra de Irán y el precio de la gasolina, la cesta de la compra, las redadas migratorias y la corrupción han sido probablemente los temas estrella de estas elecciones legislativas en Estados Unidos. Pero hay una cuestión de enorme importancia, de inmenso impacto y como se ha podido ver, con claras consecuencias, que ha influido el voto de millones de personas: los centros de datos.

La oposición a los centros de datos ha conseguido movilizar incluso a votantes rurales tradicionalmente republicanos, preocupados por el consumo de agua, el encarecimiento de la electricidad y la pérdida de control sobre sus comunidades. Una encuesta de ABC/Washington Post/Ipsos publicada en octubre reveló que el 69% de los texanos se oponía a esas instalaciones masivas en sus localidades. Otra a pie de urna de NBC News la noche electoral reveló que el 76% de los votantes se opondría a la construcción de un nuevo centro de datos en su comunidad, y el 56% afirmó que la IA y los centros de datos fueron un factor crucial o importante en su voto para el Congreso.

El martes por la noche, James Talarico, un joven seminarista, pasó por encima de Ken Paxton para convertirse en el primer senador demócrata en ese estado en casi 40 años. Pero casi más impresionante fue la victoria de Gina Hinojosa, nueva gobernadora y primera hispana de la historia. El papel de ambos a partir de ahora será crítico para cientos de miles de millones de dólares en inversiones comprometidas. Casi una cuarta parte de la capacidad de centros de datos que se prevé instalar en el país hasta 2030 está concentrada en Texas, según datos del WSJ, y la victoria demócrata pone en cuestión 13,3 gigavatios de proyectos anunciados debido a la propuesta de moratoria que defiende Hinojosa. Según el diario, la incertidumbre regulatoria ya está afectando a la financiación y algunas empresas han aplazado emisiones de deuda por valor de miles de millones hasta conocer el resultado electoral.

Hinojosa es una de las que supo leer el malestar y convirtió la cuestión en uno de los ejes de su campaña, reclamando una moratoria sobre nuevas construcciones, el fin de las subvenciones fiscales y que las comunidades puedan decidir sobre los proyectos. "Texas es ahora mismo el salvaje Oeste de los centros de datos", denunciaba en cada mitin. Talarico, por su parte, centró el mensaje de las últimas semanas denunciando a Elon Musk. "Musk quiere nuestra tierra. Quiere nuestra agua. Quiere nuestros impuestos. Quiere su propio senador de Estados Unidos. Pero Texas no está en venta". Musk, que ha destinado 158 millones de dólares a respaldar la candidatura de Paxton y los republicanos, tienen ingentes intereses en el estado. Y el miércoles amaneció con resignación: "Los centros de datos en el espacio empiezan a parecer bastante atractivos ahora mismo", bromeó.

El martes, los estadounidenses se pronunciaron en 45 consultas (casi 40 de ellas promovidas por iniciativas ciudadanas) sobre centros de datos, 35 de ellos vinculantes y cuatro que abordaban prohibiciones totales. Las propuestas para restringir, limitar o impedir la construcción de centros han ganado en 44 de las 45, con una media de votos del 77%. En línea con lo que se había visto ya. Todas las propuestas relacionadas con centros de datos decididas en el último año se han inclinado por aumentar las restricciones a su despliegue. Hasta 20 de esas consultas se han realizado en Ohio, donde se ubica un centro de datos clave para el proyecto Stargate de OpenAI, valorado en 500.000 millones de dólares.

Electricidad agua y pocos empleos

No se trata de un rechazo total a la inteligencia artificial o al progreso tecnológico, sino de una preocupación muy específica y local por las consecuencias sobre el precio de la electricidad, el enorme consumo de agua, la pérdida de terrenos, el impacto medioambiental y la escasa creación de empleo permanente. De Virginia a Tennessee, de Florida a Oregón, las movilizaciones contra los centros de datos masivos reflejan un rechazo transversal. Incluso entre los votantes de Trump el rechazo superaba al apoyo, un 52% frente a 18.

Según una encuesta realizada por la firma progresista Blue Rose Research, los estadounidenses "preferirían vivir cerca de una prisión, una clínica de metadona o una central nuclear antes que cerca de un centro de datos de IA". Por eso los demócratas han gastado en este ciclo más de 100 millones de dólares en anuncios televisivos que presentaban a sus oponentes como muy próximos a las grandes tecnológicas y en concreto a la construcción de centros de datos, y ganaron decisivamente en muchas de esas contiendas, incluidas las de Ohio, Kansas e Iowa. La indiferencia de Trump a las quejas resulta especialmente significativa porque ha mantenido su apuesta por esta expansión incluso cuando el rechazo era obvio que iba a castigar a sus dirigentes.

En julio de 2025 firmó una orden ejecutiva para acelerar la construcción de centros, facilitar los permisos federales, poner terrenos públicos a disposición de los proyectos y favorecer su financiación. En agosto de 2026 llegó a calificar de "error" la decisión de Texas de frenar nuevas conexiones de centros de datos a la red eléctrica. Impulsando en todas partes a sus detractores. El caso más evidente es probable Carolina del Sur, el que era feudo del senador Lindsey Graham hasta su fallecimiento hace unos meses. Trump decidió unilateralmente que ocupara su escaño su hermana, Darline Graham, sin ninguna experiencia en política. Daban por hecho que la victoria sería fácil en territorio conservador, pero perdió ante la pediatra Annie Andrews, quien la apodó "Darline de los centros de datos".

En Georgia, uno de los mercados de construcción de centros de datos más activo del país, la demócrata Keisha Lance Bottoms, con un mensaje a favor de moratorias, ganó por sorpresa pero con mucha ventaja las elecciones a gobernadora, poniendo fin a más de dos décadas de control republicano. En Kansas, Cindy Holscher lideraba la contienda para ser gobernadora tras hacerse conocida por su postura en favor de una pausa en la construcción de centros de datos. Su oponente, Ty Masterson, recibió 1,5 millones de dólares de un comité de acción política (super PAC) del sector.

En Ohio, donde está el mencionado centro de Open AI, será gobernadora Amy Acton, quien defiende una moratoria condicionada a que los centros de datos cumplan requisitos muy exigentes, como pagar el 100% de sus costes de electricidad, utilizar exclusivamente mano de obra sindicalizada en su construcción, transparencia total sobre sus operaciones o cumplir las normas medioambientales. "Ohio está abierto a los negocios, pero no está en venta", ha sido su lema, el mismo que el de Texas. Ahí mismo, el senador electo Sherrod Brown invirtió millones de dólares en anuncios que calificaban a su rival, Jon Husted, como "el rostro de los centros de datos en Ohio".

Virginia cuenta con la mayor cantidad de centros de datos de cualquier estado en todo el país, la mayoría de ellos concentrados en el norte del estado, lo que le ha valido a la zona el apodo de el 'Corredor de los Centros de Datos'. El condado de Loudoun, epicentro, tiene unos 250 centros de datos operativos y más de 100 en proyecto. El senador Mark Warner extendió su mayoría allí anoche, con casi el 70% de los votos en Loudoun, 21 puntos más que en 2020.en gran medida por la IA. "Los votantes se pronunciaron esta noche: respaldan abrumadoramente la seguridad de la IA y se oponen rotundamente a los centros de datos y las cámaras de vigilancia", reconoció anoche Brendan Steinhauser, estratega republicano y director ejecutivo de The Alliance for Secure AI. "La industria de la IA tendrá que prepararse para afrontarlo, porque creo que se avecina una avalancha de proyectos de ley a nivel estatal y federal", le dijo a la revista Time.

Nueve estados cuentan ahora con un gobernador o gobernador electo que ha prometido o ya ha impuesto una moratoria a la construcción de nuevos centros de datos. "Estos estados concentran 158,6 GW de capacidad planificada, lo que representa el 41% de la capacidad total de Estados Unidos. Otros 69,2 GW (el 18%) se encuentran en estados donde el ganador pretende modificar las exenciones fiscales u otras normativas, pero no ha respaldado la moratoria", apunta Michael Thomas, fundador de Cleanview, una empresa de análisis de datos e investigación centrada en la expansión de la infraestructura energética y de los centros de datos en Estados Unidos.

Originally reported by El Mundo.