El decreto del Gobierno central amenaza a la red de centros de datos de Euskadi | El Correo
El Gobierno vasco impulsó en 2022 una plataforma para gestionar una red de centros de datos en Euskadi bajo el nombre de 'aDi Data Center ... Euskadi'. Comenzó con varias empresas como Euskaltel (MasOrage), Teknei, la cotizada Dominion y posteriormente se sumaron Kutxabank, Iberdrola, la corporación Mondragon, Gertek y las diputaciones de Bizkaia y Gipuzkoa.
La iniciativa ha levantado ya un centro de datos con una potencia de 2 MW que está en funcionamiento en Bizkaia, en el parque tecnológico de Abanto-Zierbena. Además, proyecta en Mondragon (Gipuzkoa) otra infraestructura que, en fases, alcanzará los 3 MW. La previsión es que esté en funcionamiento en 2027 en una parcela que supera los 5.000 metros cuadrados. El tercer nodo que completará esta red está previsto en Álava.
El objetivo es movilizar una inversión de 100 millones de euros que permita a Euskadi participar en la carrera de esta nueva economía del dato aprovechando las dos conexiones con cables submarinos de fibra óptica que conecta la costa vasca con Estados Unidos –Marea para Microsoft, Meta y Telefónica; y Grace Hooper para Google–.
El desarrollo de estas infraestructuras está muy condicionado por el decreto con el que el Gobierno de España quiere reducir su expansión endureciendo la exigencia de empleo de energía renovable para su funcionamiento hasta un mínimo del 80%. La propuesta, que ha levantado en armas al sector, impacta de lleno en los planes del Gobierno vasco para su red del 'aDi Data Center Euskadi'. Los centros integrados en ese despliegue superan la potencia de 1 MW, por lo que están sujetos a la nueva normativa. Una situación en la que la baja presencia de las renovables en el mix de generación vasco –apenas superan le 15%– bloquearía estas nuevas instalaciones. El Gobierno vasco presentó el mes pasado alegaciones al decreto del Ejecutivo central. Entre ellas reclamaba que se tuvieran en cuenta las repotenciaciones previstas en los parques eólicos vascos como nueva generación renovable, así como que se fuera más flexible con la exigencia de que generación de energía verde y consumo del centro de datos tengan que coincidir en el tiempo. Fuentes del Ejecutivo reconocieron ayer a este periódico que confían en que el adelanto electoral dejé la redacción actual del decreto en suspenso. La normativa, que no requiere ser votada en el Congreso de los Diputados, sí atraviesa un proceso de alegaciones que afronta un aluvión de peticiones del sector y de diferentes comunidades autónomas. El Gobierno de España, que se ha abierto a atender las demandas, busca ordenar el desembarco de centros de datos que han fagocitado el acceso a la energía de la red eléctrica del país.
El centro más grande de España
Euskadi cuenta con uno de los más grandes, en este caso de iniciativa privada. Se trata del data center de Merlin Properties en el sur de Álava, en el polígono logístico de Arasur. Una inversión de cerca de mil millones para desarrollar en diferentes fases un centro de datos de más de 300 MW. Las obras comenzaron a finales de 2024 en un acto institucional al que acudió el lehendakari Imanol Pradales. Merlin Properties tiene contratos ya firmados para dar servicio a gigantes tecnológicos como Meta o Amazon y cuenta con una asociación estratégica con Iberdrola. La eléctrica tiene al lado de Arasur el parque fotovoltaico más grande de Euskadi con 107 MW en el que participan también el Gobierno vasco y la Diputación alavesa.