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Wednesday, 14 October 2026
Technology

Científicos votan eliminar el minuto de 61 segundos para evitar que caiga internet y falle el GPS

Desde 1972, al tiempo universal coordinado (UTC), la referencia internacional a partir de la cual se coordinan los relojes del mundo, se han añadido periódicamente los llamados segundos intercalares. La medida está destinada a mantener una alineación entre el tiempo atómico de alta precisión y ... la rotación de la Tierra. Sin embargo, ese segundo extra, aunque parezca insignificante, puede causar problemas en los sistemas tecnológicos que requieren que sus dispositivos estén perfectamente sincronizados, como redes de telecomunicaciones, sistemas de navegación por satélite, internet, sistemas financieros e infraestructuras críticas. Por este motivo, en 2022, la Conferencia General de Pesas y Medidas acordó dejar de introducir segundos intercalares, como muy tarde en 2035. Esta semana, los científicos votarán en Versalles si se adelanta la decisión a 2027.

Hasta ahora, se han añadido 27 segundos intercalares. El último se incorporó el 31 de diciembre de 2016. Pero un segundo de más es una anomalía para muchos programas informáticos. Cuando se añade, el reloj pasa de las 23:59:59 a las 23:59:60 y, a continuación, las 00:00:00, una secuencia que muchos sistemas no saben procesar. Otros pueden repetir un segundo o detener procesos, provocando errores y fallos en el servicio.

Los científicos pretenden que el segundo extra desaparezca el 20 de mayo de 2027. A partir de ahí, no se introducirían nuevas correcciones hasta que la diferencia entre el tiempo atómico y la rotación de la Tierra aumente a una hora, algo que podría alargarse durante siglos. Entonces sí se plantearía una corrección.

Hasta ahora, se ha añadido un segundo cada vez, pero si la rotación terrestre se acelera lo suficiente, podría llegar a ser necesario hacer lo contrario: restar un segundo para mantener las dos escalas sincronizadas. Eso preocupa aún más a los investigadores, porque el segundo intercalar negativo nunca se ha aplicado, así que se desconocen la consecuencias que podría tener en los sistemas informáticos mundiales.

Los riesgos del tiempo negativo

«Consideramos que esta medida es necesaria y oportuna a la vista de los importantes riesgos que podría plantear en los próximos años la introducción, por primera vez, de un segundo intercalar negativo, dada la aceleración observada de la rotación de la Tierra», dice al Science Media Center (SMC) Dolores del Campo Maldonado, directora de la División de Magnitudes Mecánicas e Ingeniería en el Centro Español de Metrología (CEM). A su juicio, «el establecimiento de una tolerancia de una hora minimizaría la necesidad de realizar futuros ajustes de UTC, garantizando al mismo tiempo su continuidad y estabilidad durante los próximos siglos».

Si un sistema informático interpreta una señal de tiempo en una escala distinta, puede calcular mal una marca temporal o perder sincronización con otros equipos

En España, la coexistencia de facto de distintas escalas de tiempo GNSS «plantea riesgos crecientes derivados de las diferencias de varios segundos existentes entre dichas escalas y el UTC. Estas diferencias pueden dar lugar a errores, fallos o ineficiencias operativas en las redes de telecomunicaciones y en otros sistemas que dependen de la sincronización temporal», señala.

Si un sistema informático interpreta una señal de tiempo como si correspondiera a otra escala, puede calcular mal una marca temporal o perder sincronización con otros equipos. En redes de telecomunicaciones, por ejemplo, una sincronización precisa es esencial para que funcionen correctamente determinados procesos.

Del Campo también menciona la necesidad de que las futuras misiones lunares necesitarán una referencia temporal común para coordinar operaciones, comunicaciones, navegación y actividades científicas. Si distintas agencias y sistemas utilizan escalas temporales incompatibles, la coordinación se vuelve más complicada. Además, el tiempo medido en la Luna no transcurre exactamente al mismo ritmo que en la Tierra, debido a las diferencias de gravedad y movimiento. Estos factores afectan al ritmo de los relojes. Por eso, se trabaja también en una escala internacional de referencia lunar que permita sincronizar los sistemas terrestres y lunares.

Originally reported by ABC.