Los nutricionistas coinciden: a partir de los 50 años, el desayuno ideal es una tostada de pan de masa madre con huevo cocido y café con leche vegetal sin azúcar | Las Provincias
Mar Georga
La alimentación adquiere un papel importante a medida que cumplimos años, ya que las necesidades nutricionales cambian y mantener unos hábitos saludables ayuda a proteger ... la salud. En este contexto, elegir bien los alimentos del desayuno puede contribuir a regular los niveles de glucosa en sangre y a mantener la sensación de saciedad durante la mañana.
Las opciones con abundantes azúcares añadidos y harinas refinadas pueden provocar aumentos rápidos de la glucosa, especialmente cuando se consumen sin otros nutrientes que ayuden a ralentizar la digestión. Por eso, a partir de los 50 años, conviene dar prioridad a alimentos que aporten fibra, proteínas y grasas saludables, sin olvidar que las necesidades varían según cada persona.
Qué alimentos incluir en el desayuno a partir de los 50 años
Una alternativa nutritiva consiste en preparar una tostada de pan de masa madre con huevo cocido, una combinación que aporta hidratos de carbono y proteínas. También se puede optar por pan integral con mantequilla de almendras y yogur griego natural sin azúcar, una propuesta que reúne fibra, proteínas y grasas insaturadas.
La fibra merece especial atención porque ayuda a ralentizar la absorción de los hidratos de carbono y contribuye al control de la glucosa. Se encuentra en alimentos como las frutas, los frutos rojos, las semillas, las verduras y los cereales integrales, por lo que incorporarlos al desayuno permite mejorar su calidad nutricional.
En cuanto a las bebidas, lo más recomendable es priorizar el agua y limitar el azúcar añadido al café o al té. El café con leche vegetal sin azúcar puede ser una opción si se prefiere evitar la leche de origen animal, aunque conviene elegir bebidas vegetales enriquecidas con calcio y vitamina D cuando se utilizan como alternativa habitual a la leche.
Además, es importante mantener una alimentación variada que aporte suficientes proteínas, calcio, vitamina D, magnesio y omega-3. Estos nutrientes participan en distintas funciones del organismo y contribuyen al mantenimiento de los huesos, los músculos y la salud cardiovascular.
La opinión de los expertos en nutrición
La nutricionista Teresa Fung, profesora de la Escuela de Salud Pública T. H. Chan de Harvard, destaca la importancia de prestar atención a la primera comida del día. En un artículo publicado por 'Harvard Health Publishing', explica que un desayuno equilibrado debe incluir proteínas y carbohidratos ricos en fibra.
Mientras que las proteínas ayudan a prolongar la saciedad, los carbohidratos favorecen una liberación más gradual de la glucosa. Por eso, alimentos como el huevo, el yogur natural y el pan integral son buenas opciones para empezar el día.
Por su parte, el profesor Walter C. Willett, experto en epidemiología y nutrición de la Universidad de Harvard, recomienda priorizar los alimentos vegetales poco procesados, como los cereales integrales, las frutas y los frutos secos, y reducir el consumo de cereales refinados y azúcares añadidos.
Estas elecciones cobran especial importancia dentro de una dieta equilibrada, ya que la fibra contribuye a regular la absorción de glucosa y ayuda a mantener la sensación de saciedad. Así, combinar una tostada integral con huevo y una pieza de fruta puede ser una alternativa nutritiva para el desayuno a partir de los 50 años.