Menopausia sin tabúes
Concienciar, educar y romper los tabúes en torno a la menopausia todavía es una tarea necesaria, pese a que en esta etapa de la vida se encuentran inmersas casi ocho millones de mujeres en nuestro país, según datos que maneja la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM). Se trata de un proceso fisiológico normal en la mujer, cuyos síntomas físicos y emocionales pueden trastocar su calidad de vida, y que se inicia con la fase conocida como climaterio.
«No hay una edad definida, pero, de forma general, en torno a los 45 años, comienza la disminución paulatina de la función ovárica y de los niveles de estrógenos, que culmina con la desaparición definitiva de la menstruación a partir, generalmente, de los 50 años», explica Julio Maset, experto médico de Cinfa.
Entre las alteraciones físicas que genera la menopausia, se hallan los sofocos y la sudoración nocturna, el aumento de peso, la sequedad en la piel, sequedad vaginal y alteraciones del sueño como el insomnio. Pero, según añade el doctor Maset, existen también importantes síntomas emocionales, «como cambios en el estado de ánimo, disminución del deseo sexual, irritabilidad, angustia, tristeza, llanto fácil o, incluso, depresión». Así lo constató el I Estudio CinfaSalud sobre Percepciones y hábitos de las mujeres españolas durante la menopausia, elaborado por Cinfa tras encuestar a más de 2.000 mujeres españolas de entre 45 y 65 años, que reveló que una de cada tres mujeres se siente mal o muy mal anímicamente en esta fase vital.
«Estamos hablando de alteraciones físicas y emocionales que, si bien no suponen una amenaza para la salud, pueden afectar la dinámica personal, afectiva, social y laboral de las mujeres que los padecen y reducir su calidad de vida de manera muy significativa», apunta el doctor Maset.
Además, esta situación puede agravarse por la sensación de incomprensión por parte del entorno que muchas mujeres experimentan en esta etapa: el 44 por ciento de las encuestadas aseguró sentir que sus familiares y amistades no comprenden los desajustes y trastornos que la menopausia les provoca. Como destaca el experto de Cinfa, «esta sensación de falta de apoyo y comprensión, fruto de una falta de información general en la sociedad sobre el tema de la menopausia, puede llegar a generar todavía mayor impacto en su estado de ánimo, lo que también redunda en un menor bienestar físico y emocional».
Actividadas y suplementos
Aunque se trate de un proceso natural, existen claves que, llevadas a la práctica de una manera regular, pueden ayudar a reducir las molestias y síntomas asociados a la menopausia. La actividad física puede ayudar a mitigar el aumento de peso, mantener la densidad mineral ósea y disminuir los sofocos, el insomnio y la irritabilidad.
«Lo ideal es alternar ejercicios aeróbicos, como pasear, montar en bicicleta o la zumba, con otros de fuerza, como sentadillas, dominadas o ejercicios de bancada, que podemos realizar en casa o en el gimnasio», indica el doctor Maset.
También se debe prescindir del tabaco, ya que puede agravar los síntomas de la menopausia e, incluso, adelantarla, además de ser un factor de riesgo de trastornos cardiovasculares y respiratorios y otros problemas de salud como la osteoporosis.
Una alimentación equilibrada y saludable es otra de las medidas que ayudan a disfrutar de una buena calidad de vida durante la menopausia. El experto de Cinfa recomienda «reducir el consumo de grasas y azúcares, aumentar el de frutas, verduras y cereales, el de alimentos ricos en calcio, vitamina D y el omega-3, así como moderar el consumo de alcohol o café».
Es importante acudir a las revisiones ginecológicas periódicas. «El ginecólogo puede controlar los niveles hormonales y valorar, así mismo, la conveniencia de comenzar una terapia hormonal, que es altamente eficaz en el tratamiento de los síntomas (tanto los físicos como los emocionales) y en la prevención de afecciones que incrementan su riesgo tras la instauración de la menopausia».