Nsongo hace justicia para un Dépor superior ante el Osasuna (2 - 1)
Una pifia de Leo Román, después de que Yeremay perdonara dos manos a mano, obligó al equipo coruñés a buscar una remontada que mereció en una brillante segunda mitad
02 nov 2026 . Actualizado a las 23:54 h.Lo mereció mucho antes de conseguirlo. Y lo logró con mucho sufrimiento. El Deportivo ganó al Osasuna (2-1) en una noche mágica, en la que tuvo que remontar en la segunda mitad, completamente desmelenado, tras regalar mucho en el arranque.
Pasan las semanas y la historia se repite. Lo que obliga a una reflexión. No se puede hablar de que solo sea una cuestión de detalles cuando sucede ya con asiduidad. Perdonar dos mano a mano en los primeros diez minutos y luego regalar un gol, en otro fallo grosero, complicaron la existencia a un Deportivo que volvió a ser mejor en la necesidad, cuando se desmelenó para ir directo a la yugular del rival. Sergio Herrera salvó al Osasuna y Leo Román condenó al Deportivo con sus respectivas actuaciones en la primera mitad. Una visión reduccionista, pero fiel a la realidad. Pero los cambios ofensivos de Hidalgo en la media hora final enmendaron la plana para una justa victoria coruñesa.
Faltó el gol en el arranque
Antonio Hidalgo dispuso sobre el verde un once previsible. La ecuación era sencilla: los titulares en Copa descansaron y se fueron a un banquillo reforzado por la presencia sorpresa de Aubameyang, tal Cid Campeador.
Y el inicio fue ilusionante. Pudo marcar ya el Deportivo en el minuto 2. Falló Boyomo y Yeremay se marchó solo en carrera para plantarse ante Sergio Herrera, pero el canario erró en el último control, con lo que el meta se le echó encima y la achicó todo el espacio. Fue el primer aviso de un gran inicio. Porque Yeremay volvió a robar en el 7, esta vez al borde del área, y Herrera volvió a salvar a su equipo. Un cabezazo de Mella, a centro medido de Alti, desde la línea de fondo, fue el tercer aviso coruñés en los primeros diez minutos del envite.
Lo cierto es que Hidalgo sorprendió a Arrasate con el plan inicial. El Dépor estaba siendo valiente en la presión alta, situando a cuatro futbolistas sobre los cuatro miembros de la zaga pamplonica: Mella, a una altura que le permitía cerrar la salida entre Bretones y Moro; y Nsongo y Yeremay sobre Catena y Boyomo, consiguiendo incomodarlos completamente cada vez que poseían el esférico. Además, con balón, Alti y Quagliata se activaban muy rápido en ataque y sorprendían en velocidad. Solo alguna evitable pérdida de balón ponía en riesgo la meta de Leo Román, con Raúl Moro como el jugador más incisivo.
Tras ese asedio inicial, el Osasuna se ajustó un poco, acumulando hombres en la zona central para dejar sin espacios a Soriano y Amatucci. Así que las ocasiones locales amainaron: solo destacar, un centro de David Mella que se fue cerrando y acabó saliendo por encima del larguero por muy poco (18). Los espacios estaban por fuera.
Los visitantes también trataron de explorar la vía del balón parado. En un córner rematado por Boyomo, primero, y Budimir, después, Loureiro estuvo fino para despejar y evitar el gol. Fue un aviso a navegantes (24). Un disparo de Mella al lateral de la red fue la rápida réplica de los blanquiazules (27).
El partido pasaba entonces por una fase de impás para el Deportivo. El desgaste en la presión de los minutos iniciales era imposible de sostener y el equipo de Hidalgo se dio un respiro, pasando a un bloque medio-bajo y cediendo la posesión al rival. Y en esas estaba el duelo cuando llegó la pifia de Leo Román con los pies. El portero del Dépor falló en el pase, sin tan siquiera estar presionado, y Dubasín aprovechó el regalo para dársela a Moi Gómez, que sirvió en bandeja el tanto de Budimir (32). Un 0-1 difícil de creer.
Una falta de Yeremay (36), una carrera de Budimir con Giménez (38) y una volea de Luismi Cruz tras centro pasado de Quagliata (40) adornaron el tramo final de la primera parte, pero los protagonistas se fueron a vestuarios con el 0-1 que castigaba el fallo de Leo Román.
La necesidad como virtud
Sin cambios en el intermedio, la mejor ocasión de la vuelta fue para Iker Muñoz, con un remate que se fue rozando el larguero (53), El partido pedía a gritos cambios. Lo que pocos esperaban es que la apuesta fuera tan agresiva desde tan pronto: Adama Traoré por Quagliata, pasando a Mella a carrilero izquierdo (55). Hidalgo tocó a rebato y, como siempre, con necesidad, el Dépor respondió. Yeremay forzó una falta en la frontal que el canario reclamó como roja de Catena (62). Fue el preludio del empatee, un balón parado en el que Luismi y Soriano inventaron y el Jóker hizo el 1-1 con un fenomenal golpeo.
Otra falta, esta vez más lateral, terminó con remate de Luismi a la cruceta (68). Fue su última aportación, ya que de inmediato salió Aubameyang para encender todavía más a Riazor.
Los veinte minutos finales fueron un asedio. Hasta que Adama la puso, Auba remató y Nsongo consiguió marcar el 2-1 en el 88. Riazor estalló y apretó a continuación en la defensa de un triunfo ante un Osasuna que estrelló un balón en la madera en el descuento.
FICHA TÉCNICA
DEPORTIVO 2: Leo Román; Alti, Loureiro, Giménez, Quagliata (Adama Traoré, min 55); Mella (Ximo, min 90), Amatucci, Soriano (Riki, min 90), Luismi Cruz (Aubameyang, min 69); Yeremay y Nsongo.
OSASUNA 1: Sergio Herrera; Rosier (Kike Barja, min 89), Catena, Boyomo, Bretones; Iker Muñoz, Moncayola (Arguibide, min 78); Dubasin (Rubén García, min 69), Moi Gómez, Raúl Moro (Osambel, min 69); y Budimir (Raúl García, min 78).
GOLES: 0-1, min 32: Budimir; 1-1, min 64: Soriano; 2-1, min 88: Nsongo.
ÁRBITRO: Jon Ander González Esteban (País Vasco). Amonesto a los visitantes Moi Gómez, Catena, Bretones.
INCIDENCIAS: Duelo en Abanca Riazor ante 26.831 espectadores.