¿Vacunar a los niños de la gripe? - Diario Sanitario
Frente a las leyendas urbanas que reniegan de la vacunación infantil, está la evidencia científica, que dice que los niños y adolescentes también pueden sufrir complicaciones graves e incluso morir a causa de la gripe. Por ello, la vacunación antigripal infantil persigue dos objetivos complementarios: proteger directamente a los menores y contribuir a reducir la transmisión del virus, favoreciendo la protección indirecta de otros grupos de población, especialmente las personas mayores y los pacientes con enfermedades crónicas.
«La inmunización antigripal infantil permite prevenir complicaciones graves y reducir las hospitalizaciones»
Así se desprende del último encuentro del Grupo de Trabajo de Vacunas de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG). “La gripe no es una enfermedad banal en la infancia. La vacuna proporciona protección directa: vacunar a los niños, protege a los niños. Aunque pueda parecer un mensaje evidente, resulta importante destacarlo, ya que la inmunización antigripal infantil permite prevenir complicaciones graves y reducir las hospitalizaciones asociadas a la gripe”, señala la doctora Sonia Vázquez.
La experiencia internacional respalda la efectividad
De hecho, Inglaterra cuenta con un programa de vacunación antigripal infantil que incluye a niños desde los 2 años y a escolares hasta los 16 años. Esta estrategia persigue proteger directamente a los menores y contribuir a reducir la transmisión del virus en la comunidad. En la temporada 2025-2026, las autoridades sanitarias británicas estimaron que el conjunto de su programa de vacunación antigripal evitó más de 104.000 hospitalizaciones y 7.100 muertes. Aunque estas cifras no corresponden exclusivamente a la vacunación infantil, reflejan los beneficios de Inglaterra como ejemplo de un país que incorpora la vacunación infantil a su estrategia global contra la gripe.
La evidencia científica también ha estudiado los beneficios indirectos de vacunar a los menores. Un trabajo publicado en 2011 analizó el programa japonés de vacunación antigripal escolar desarrollado entre 1978 y 1994 y estimó que se asoció con una reducción del 36 % de la mortalidad relacionada con la gripe en personas mayores de 65 años.
Estos resultados refuerzan el interés de la vacunación infantil como parte de una estrategia global de prevención, sin olvidar que su objetivo fundamental es proteger la salud de los propios niños y adolescentes.