El bono francés respira tras mantener Moody's el ráting
- El coste de la deuda en Francia alcanza el 5% por primera vez desde 2002
- La banca española tiene 20.000 millones de euros en deuda soberana francesa
El rendimiento del bono vuelve por debajo del 5%. Los inversores compraron deuda gala después de que la agencia mantuviese estable su calificación crediticia a Francia.
La deuda francesa vivió ayer cierto alivio después de anunciar Moody's el viernes a última hora su decisión de mantener sin cambios la calificación crediticia para el país. El bono galo a 10 años cedió la cota del 5% y cayó hasta el 4,89% de rentabilidad. Los expertos, sin embargo, creen que esta es una relajación temporal y no descartan que la presión regrese a la deuda francesa ante la ausencia de catalizadores creíbles que puedan mejorar la situación fiscal del país.
El pasado viernes, Moodys reafirmó su calificación de Aa3 (tres escalones por debajo de la triple A) con perspectiva negativa. La agencia advirtió, no obstante, que la confirmación de este ráting está condicionada a la aprobación de unos presupuestos generales en 2027 que permitan reducir el déficit, así como a un recorte de los costes de financiación y una disminución de las tensiones sociales en los próximos meses.
Ayer, como reacción a la decisión de Moody's, la rentabilidad (que funciona a la inversa del precio) del bono francés a 10 años cayó cerca de 12 puntos básicos, lo que permitió que la prima de riesgo (el diferencial con el bono alemán a 10 años, cuyo rendimiento se incrementó ligeramente) retrocediese hasta los 153 puntos básicos.
Los expertos, sin embargo, no muestran el mismo entusiasmo que el mercado tras la decisión de Moody`s. Manuel Pinto, analista de XTB explica que mantener la calificación concede tiempo a Francia, pero no significa que sus problemas se hayan aligerado: "Consideramos que la confianza de Moody's en Francia es difícil ante la fragmentación parlamentaria y la presión social contra los ajustes. Aprobar un presupuesto tampoco garantiza ejecutarlo ni cumplir sus objetivos".
En Pictet AM creen que no hay ningún cambio en el paradigma actual y el movimiento de ayer fue una mezcla de rebote técnico y algo de alivio por el statu quo de Moody's. En esta misma línea apunta Pinto que interpreta el movimiento como un alivio tras las ventas, todavía insuficiente para hablar de un cambio de tendencia. "La decisión no reduce la deuda, no mejora el crecimiento ni resuelve el bloqueo político", sostiene.
En opinión de Pinto, la decisión de Moodys puede puede moderar el temor al contagiode la inestabilidad a la renta fija europea, aunque no beneficia por igual a todos los bonos: "en esa misma reacción, la rentabilidad alemana subió ligeramente. Además, a nivel global las empresas tecnológicas empiezan a mirar con recelo la deuda, y podrían financiarse con emisiones de acciones, lo cual podría presionar menos a los intereses actuales y desahogar de cierta presión a países y empresas", añade.
El mercado esperaba que Moodys realizase una rebaja del ráting de Francia que se encontraba por encima de las notas de S&P y Fitch, de A+ con perspectiva estable en ambos casos.
Crisis
El mercado ha centrado sus preocupaciones en la situación fiscal en Francia que parece lejos de resolverse ante la inestabilidad política que sufre. El déficit del país se encuentra en el 5,4% y la deuda roza el 120% sobre el PIB. A ello se han sumado las fuertes protestas estudiantiles. Con todo, el bono francés a 10 años superó la semana pasada el 5% de rentabilidad por primera vez desde 2002.